La definición de paraíso de muchos es la playa en la que se sumerge Leonardo Di Caprio en la película The Beach .

Pero esos metros de arena clara y mar turquesa, al poco tiempo de que se estrenó la película se convirtieron en uno de los destinos más concurridos del Sudeste Asiático. Al punto de que este año la playa de Maya Bay, en la isla de Phi Phi Leh, cerró por culpa de los turistas.

Además de este ejemplo, hay miles en el cine que nos engañan. Sea porque después del estreno del film los lugares se vuelven masivos o porque simplemente no existen en la vida real tal como fueron retratados.

El Empire State Building como aparece en Sintonía de Amor

Sleepless in Seattle. TriStar Pictures
Sleepless in Seattle. TriStar Pictures

En la icónica comedia romántica protagonizada por Meg Ryan y Tom Hanks, los enamorados se encuentran en el último piso de uno de los edificios más famosos de Nueva York. Extrañamente, está vacío. Cualquiera que lo visite sabe que ese escenario no existe ni cuando están por cerrar. Hordas de turistas lo visitan sobre todo de noche para ver las luces prendidas de la gran manzana y se van de a miles cuando se cumple el horario de cierre.

El mirador del Empire State Building
El mirador del Empire State Building

La plataforma 9 3/4 de Harry Potter

Los Weasley en Harry Potter y la piedra filosofal. Warner Bros.
Los Weasley en Harry Potter y la piedra filosofal. Warner Bros. Crédito: Shutterstock

La estación King’s Cross del subte de Londres no es lo mismo desde que salieron los libros de J.K. Rowling. Antes todavía de que aparecieran las películas, los fans se hicieron un rato en su visita para pasar por esta estación aunque no tuvieran que tomarse ningún tren. Así que hace 20 años hay cola en la plataforma 9, donde hace un tiempo agregaron un carrito atascado en la pared de ladrillos.

La plataforma 9 3/4 de Londres
La plataforma 9 3/4 de Londres

Las escaleras de The Philadelphia Museum of Art de Rocky

Rocky. Youtube
Rocky. Youtube

Muchísimos turistas llegan a Philadelphia solo interesados en subir estas escaleras y sacarse una foto con vista a toda la ciudad. Salvo que lo hagan al amanecer, y a veces ni siquiera ahí, van a encontrarse con decenas de personas tratando de recrear la imagen.

Las escaleras del museo de Rocky
Las escaleras del museo de Rocky

El Louvre de El Código Da Vinci

El Código Da Vinci. Sony Pictures
El Código Da Vinci. Sony Pictures

Otra vez Tom Hanks, pero esta vez en París. Durante la película basada en el libro, los protagonistas pasean en frente de la Mona Lisa, una de las pinturas más famosas del planeta, con la facilidad con la que uno recorre el supermercado. Pero lo cierto es que en la vida real la obra está separada del público (apretadísimo) por una cinta y un vidrio. Imposible verla bien.

La vista de la Mona Lisa en el Louvre de París
La vista de la Mona Lisa en el Louvre de París Crédito: Shutterstock

El Palacio de Versalles de Medianoche en París

Una escena de Medianoche en París. Sony Pictures Classics
Una escena de Medianoche en París. Sony Pictures Classics

Durante esta película de Woody Allen, la ciudad está vacía en primavera. Algo que nunca pasa. Pero lo que más llama la atención es cómo se ven los jardines del palacio. Los actores caminan solos y solo se ven algunas personas a lo lejos. No es posible que algo así pase en la realidad.

Uno de los salones del Palacio de Versalles
Uno de los salones del Palacio de Versalles

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