La Fiscalía de Stuttgart, en el suroeste de Alemania, presentó este lunes cargos contra un anciano de 94 años por un delito de colaboración en el asesinato de 13.335 personas llevado a cabo cuando trabajaba como guardia de la SS en el campo de exterminio nazi de Auschwitz.

En concreto, las acusaciones se refieren al periodo comprendido entre diciembre de 1942 y enero de 1943, cuando el nonagenario trabajaba como vigilante en el campo, apoyando así la llamada maquinaria de exterminio nazi.

FILE - The file picture taken just after the liberation by the Soviet army in January, 1945, shows a group of children wearing concentration camp uniforms including Martha Weiss who was ten years-old, 6th from right, at the time behind barbed wire fencing in the Oswiecim (Auschwitz) Nazi concentration camp. Poland's Senate has backed legislation regulating Holocaust speech, calling for up to three years in prison for any intentional attempt to falsely attribute the crimes of Nazi Germany to the Polish state or people. (AP Photo)

Imagen de archivo tomada justo después de la liberación del campo de Auschwitz. / AP

Según el Ministerio Público, en el tiempo en el que el hombre estuvo destinado en Auschwitz, al campo arribaron al menos 15 convoyes cuyos pasajeros, inmediatamente a su llegada, fueron distribuidos en diferentes zonas en función de su capacidad de trabajo.

La acusación señala que coincidiendo con el desempeño del nonagenario en Auschwitz, un total de 13.335 personas fueron calificadas como no aptas para el trabajo y asesinadas en las cámaras de gas.

El acusado señaló a través de su abogada defensora que en aquel momento desconocía el trágico destino de estas personas.

El ingreso al terrible campo de concentración de Auschwitz.

El campo de concentración de Auschwitz./ Archivo

El Tribunal Regional de Mannheim es el órgano encargado ahora de decidir si condena al anciano.

La Justicia alemana se afana por esclarecer los crímenes nazis revisando antiguos casos, en una carrera contrarreloj debido a la avanzada edad de los sospechosos.

Durante décadas, las personas que colaboraron de forma indirecta en asesinatos masivos no fueron sentadas ante la Justicia.

El cambio de enfoque judicial que permitió llevar ante el juez a quienes cooperaron con la maquinaria de exterminio nazi vino propiciado por la condena de John Demjanjuk a cinco años de prisión en 2011 por complicidad en más de 28.000 asesinatos en el campo de exterminio de Sobibor.

Hasta entonces, las Fiscalías alemanas sólo presentaban demandas contra aquellos cuya participación directa en los delitos podían demostrar, debido a una sentencia de 1969 de la Corte Suprema de Alemania que sostenía que no todo aquel que estuvo involucrado en la maquinaria asesina de los campos de concentración podía ser responsabilizado por todo lo que ocurrió dentro.

El caso de Oskar Gröning

Había sido condenado como cómplice del asesinato de 300 mil judíos. (REUTERS)

Oskar Gröning./ EFE

Uno de los más recientes juicios y condenas a un anciano involucrado en la “solución final”, fue el de Oskar Gröning, conocido como el “contador de Auschwitz”.

Gröning murió en marzo a los 96 años en un hospital, luego de que en 2015 fuera condenado por la complicidad en el asesinato de 300 mil judíos, aunque no llego a cumplir esa sentencia.

Gröning, exmiembro de las SS hitlerianas que sirvió en el campo de exterminio nazi de Auschwitz entre 1942 y 1944, fue declarado culpable de complicidad en esas muertes en 2015 y sentenciado a cuatro años de cárcel.

El procesado mostró su arrepentimiento y pidió perdón a los supervivientes y familiares de las víctimas, además de lamentar no haber actuado en consecuencia ante unos crímenes de los que, dijo, fue perfectamente consciente.

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