Desde la antigüedad se arrastra la idea de que la hombría y la virilidad dependen del tamaño del pene y que a mayor dimensión, mejor. Sin embargo, a veces mucho es demasiado.

En ocasiones un tamaño del miembro viril de proporciones significativas puede provocar dolor en las relaciones íntimas. Esto tiene un efecto negativo tanto para el hombre, como para su pareja.

Testimonios

Sophie Jones tiene 27 años y reside en Walsall, una localidad ubicada al noroeste de Londres. La joven lleva cinco años en una relación intermitente con Tom Weston, de 25 años. La razón de la inestabilidad de la pareja son los problemas que tienen en sus relaciones íntimas: el pene de él mide 22 centímetros erecto.

“Es largo y muy grueso, creo que es el grosor lo que hace que el sexo sea más doloroso. Se ve grande incluso cuando no está emocionado. Él no me había advertido acerca de cuán grande era su pene, pero cuando lo sacó de sus pantalones la primera vez que tuvimos relaciones sexuales, mis palabras fueron: “¡Oh, Dios mío! Nunca antes había visto un pene así, ¡y ni siquiera estaba erecto! “, explicó la joven a The Sun.

“En realidad, hemos roto algunas veces porque a veces puede causar discusiones. Ambos nos queremos mucho y somos muy apasionados el uno con el otro, pero a veces no podemos tener relaciones sexuales tanto como nos gustaría, porque obviamente cuando tienes un pene bastante grande no puedes ir tan rápido”, sostuvo Jones.

La joven explicó que para su novio es bastante frustrante el miedo constante a lastimarla. “Normalmente nos decantamos a otros actos en lugar de a la penetración porque es más fácil: estamos en eso, me lastima y entonces termina. Obviamente eso causa mucha tensión en nuestra relación, y es por eso que no vivimos juntos. Ahora tenemos relaciones sexuales alrededor de tres o cuatro veces a la semana”, indicó. “Hemos pasado periodos de tiempo viviendo juntos, pero es más fácil no hacerlo, porque entonces no nos dejamos llevar”, agregó.

Con respecto a sus rupturas sucesivas, contó: “Siempre volvemos a estar juntos ya que hay mucha química entre nosotros. Cuando tuve relaciones sexuales con otras personas cuando nos separamos, si tenían un pene realmente delgado o pequeño, yo estaba tipo, ‘oh, ¿dónde está el resto?’“.

Así que después de tener relaciones, Jones necesita un tiempo para recuperarse. Sus coitos no pueden ser prolongados y suelen elegir el misionero al considerarla una postura “fácil”. “Es agradable de ver, pero me gustaría que fuera un poco más pequeño. Creo que vivimos en un mundo de fantasía donde las mujeres piensan que les encantaría un pene realmente grande ¡no saben donde se estarían metiendo! Realmente puede dificultar las relaciones”, señaló.

Sandra Garcia tiene 25, es diseñadora gráfica y oriunda de Suiza pero hace un tiempo que vive en Londres, con su novio con el que lleva cinco meses, Alex Black, de 32. Su miembro viril mide 20,5 centímetros erecto. “Tuvimos sexo en nuestra tercera cita; justo antes de conocerlo me acosté con un compañero que lo tenía sorprendentemente pequeño, por lo que el cambio fue realmente agradable: ¡definitivamente podía sentir la diferencia!”, explicó la joven.

Se conocieron en Tinder en febrero pasado en México, cuando él daba clases de inglés y ella hacía un voluntariado. “Probablemente tengamos relaciones sexuales cinco veces por semana. ¡Pero cuando nos juntamos por primera vez mientras viajábamos, lo hacíamos al menos tres veces al día! Realmente disfruto tener un hombre que tiene un gran paquete. Visualmente, creo que es realmente bonito. Cuando he tenido parejas que los tenían más pequeños, nunca pensé ‘ojalá fuera más grande’, porque trabajás con lo que tenés, pero ahora que lo tengo lo disfruto, ¡sería difícil volver!”, valoró.

No obstante, Garcia manifestó que existen algunas limitaciones por el tamaño: “Debido a lo grande que es no podés usar toda tu fuerza cuando estás teniendo relaciones sexuales. Ha habido momentos en los que hemos tenido que parar porque ha sido un poco doloroso y necesito bajar la velocidad”.

“Él no es realmente consciente de cuán grande es, así que no me lo advirtió. Le he dicho algunas veces que es grande y que siempre parece bastante sorprendido. Dijo que otras mujeres también se lo habían dicho, pero él siempre pensó que solo decían por amabilidad. Si tu pareja tiene un pene realmente grande, creo que definitivamente hay que hablar el uno con el otro y si tenés dolor debés decirlo”, opinó.

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