Ben Smith es canadiense y por primera vez será el extranjero que dirigirá la empresa Air France, con serios problemas económicos y de competitividad después de su larga huelga. Su salario de 3 millones de euros, tres veces más que el de sus antecesores, ya genera una enorme polémica en Francia, un país que tiene una conflictiva relación con el dinero y sus millonarios.

Hacía tres meses que el puesto estaba vacante tras la partida de Jean Marc Janaillac en la conflictiva huelga.

Los franceses cuestionan que sea extranjero quien está a cargo de una empresa de 80.000 empleados y 554 aviones. La intersindical ya se ha puesto en contra de Smith, que tiene una gran experiencia en sacar a empresas de la crisis, pero carece de “know-how” en el vínculo con los sindicatos o los problemas sociales “a la francesa”.

Foto de archivo de febrero de 2017 muestra a Benjamin Smith, entonces número dos de Air Canada./ AP

Foto de archivo de febrero de 2017 muestra a Benjamin Smith, entonces número dos de Air Canada.

El Consejo de Administración de Air France- KLM oficializó el jueves su nominación como director general a este joven ejecutivo que aterriza desde Air Canada, a quien la salvó de un torbellino. “Benjamin Smith asumirá sus funciones a más tardar el 30 de septiembre”, dijo un comunicado del grupo.

Este ex número dos de Air Canada responde a la “nueva hoja de ruta de los accionistas” y especialmente del Estado francés”, que mantiene el 13 por ciento del capital de Air France.

Uno de los elementos que más irrita a los franceses -pero no a sus socios holandeses de KLM- es que Ben Smith habla inglés pero no domina perfectamente el francés. Es originalmente norteamericano y al francés lo aprendió en Montreal.

Un Airbus A380 de Air France aguarda su partida en el aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle./ AFP

Un Airbus A380 de Air France aguarda su partida en el aeropuerto de Roissy-Charles de Gaulle.

La designación de un no europeo en una compañía donde el estado tiene participación es revolucionaria. Los sindicatos franceses ya han comenzado a denunciar ese status porque viola la tradición, desde que KLM fuera comprada por Air France en el 2004.

Un salario exorbitante

Seducir a Ben Smith para que aceptara vivir en Francia significó para Air France decidir pagar sueldos internacionales del mercado aéreo. Ganará entre 3 y 3,250.000 millones de euros anuales, tres veces más que sus antecesores. Los diputados ya consideran que “ese salario exorbitante deberá ser analizado por la comisión de desarrollo durable de la Asamblea Nacional”.

”Si el salario está vinculado a los resultados futuros de la compañía, está bien.  Si es un salario fijo, es escandaloso”, advirtió.

La misión no será fácil para Ben Smith. Air France necesita una competitiva visión estratégica para salir del rojo, pero sobre todo restaurar la convivencia con los sindicatos tras una larga huelga que dejó heridas.

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