Los memes se han ganado un lugar importante en las redes sociales. Todo lo que sucede en la actualidad tiene el potencial de convertirse en uno, desde una cargada a la hinchada contraria a un discurso del presidente de la Nación. Una de las temáticas que también pisan fuerte en este terreno son las referentes al exceso en las comidas y el sedentarismo.

No se puede negar que los memes son una dosis de humor que dan un poco de aire a las malas noticias que casi cada día inundan los portales web. Pero además de causar risa podrían tener una influencia negativa para los adolescentes.

Según un grupo de investigadores británicos los memes fomentan la obesidad en los adolescentes y los animan a la apatía y sedentarismo. Cinco académicos de la Universidad de Loughborough analizaron los mensajes negativos a los que los jóvenes estaban expuestos a diario a través de imágenes compartidas en redes sociales tales como Instagram y Twitter.

Su análisis determinó que los temas “anti-salud” de memes compartidos podían incrementar el riesgo de “normalizar un comportamiento potencialmente dañino“. Los ejemplos incluyeron una foto de una ardilla gorda con un texto que dice “yo pensando en mi próxima comida después de que acabo de comer”. También incluía una foto de un niño con sobrepeso con la leyenda: “¿Hay comida gratis? Cuenten conmigo”.

Uno de los memes que destacaron en el informe.

Es la validación del vicio. Cuando mirás estas cosas las encontrás graciosas y las racionalizás, pero los mensajes que dan son dañinos y normalizan los comportamientos de salud negativos”, alertó el líder del proyecto Ash Casey.

Sus conclusiones fueron enviadas en una carta a miembros del Parlamento británico para resaltar la importancia de tomar cartas en el asunto. “Los memes de Internet generalmente son vistos como entretenidos, pero también representan un cuerpo de práctica cultural que no tiene en cuenta las necesidades y derechos específicos de los adolescentes”, consignaron los investigadores en el escrito.

Los memes sobre “dietas flexibles” o aquellos que fomentan hábitos alimenticios poco saludables podrían dañar a la población infantil y adolescente que cada vez más tiene a Internet como la principal fuente de información de salud.

El número de chicos y adolescentes obesos en el mundo se multiplicó por diez en las últimas cuatro décadas, según el mayor estudio realizado sobre la materia difundido el año pasado. En el mismo se indicó que si la tendencia no cambia, en cinco años habrá más jóvenes con sobrepeso que por debajo del peso adecuado. En ese marco, la información que expusieron los académicos británicos no debería tomarse a la ligera.

Los autores también señalaron que la falta de regulación sobre la calidad de la información de salud disponible en Internet afectó negativamente a los ciudadanos. En ese sentido, destacaron el “exceso de optimismo de los jóvenes adolescentes con respecto a su propia vulnerabilidad online” y advirtieron que los memes se usan para ridiculizar a otros por diferencias raciales, religiosas, étnicas y sexuales.

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