Para alguien que gusta de dormir, no hay nada más molesto que otra persona le diga “si te levantaras más temprano, el día te rinde mucho más”. Como si fuera que las horas de la mañana tuviesen, por algún extraño motivo, más minutos que las de la tarde. El remolón descree de esto e insiste en su teoría. Pareciéramos estar divididos en dos equipos: por un lado, los simpatizantes de “al que madruga, Dios lo ayuda”, y por otro, los hinchas del “no por mucho madrugar, se amanece más temprano”.

Si bien es cierto que hay personas que son más diurnas y otras, más vespertinas, también es cierto que, variando apenas la rutina, podemos lograr una productividad mayor por la mañana. A continuación, algunos tips para ayudarnos a organizar el día, optimizar el tiempo, tener más energía y mejor humor y, por ende, ser más exitosos.

1- Hacer una lista de pendientes

El miedo a la hoja en blanco no aplica en este caso. Siempre tenemos toneladas de cosas por hacer. Una buena recomendación es escribirlas, intentando, claro, que sean realizables en el día. Eso nos dará un panorama de tareas para organizarnos.

2- Despertarnos una hora más temprano

Que levante la mano quién no haya pospuesto una (y otra, y otra) vez la alarma. Ahora que se aproxima el invierno, es cada vez más tentador quedarnos unos minutos más adentro de la cama. Sin embargo, esto nos lleva a estar todo el día con el tiempo justo. Aprovechar las 24 horas del día es clave para conseguir nuestras metas. Incluso existen estudios que identifican a los madrugadores como optimistas, con la capacidad de identificar anticipadamente los problemas y lidiar con ellos de manera eficiente.

3- Visualizar

Este paso nos sirve para encontrarle un propósito al resto del día. Solo consiste en tomarnos unos minutos para absorber la tranquilidad del ambiente y planificar lo que haremos el resto del día. Aquí podemos realizar la lista de tareas del primer ítem.

4- Desayunar

Es fundamental cargar energías antes de comenzar la jornada. Si solo tomamos un café a las apuradas, mientras corroboramos que tengamos todo en nuestro bolso, nos sentiremos más cansados y tendremos hambre con el correr de las horas, por no estar correctamente alimentados.

5- La peor tarea, primero

Tomemos la lista de pendientes. ¿Cuál es la peor tarea del día? Si no dependemos de otro factor para realizarla, hagámosla en primer lugar. Lo más común es dejar lo que más nos molesta para el final, pero no solo nos agobiará durante el día saber que aun resta “eso”, sino también nos estresará y concentrará nuestra atención. En cambio, si es lo primero que hacemos, nos sentiremos aliviados, porque, en comparación, lo que queda es mucho más liviano.

6- Ejercicios

Realizar actividad física por la mañana nos brindará energía y despertará nuestros sentidos. Además, será más fácil cumplir con este ítem estando relajados que por la tarde o noche, con el cansancio del día a cuestas.

7- Comer snacks nutritivos

Si no estás acostumbrado, quizás no tengas apetito por la mañana como para comer un desayuno abundante. En ese caso, es recomendable consumir alimentos ligeros pero nutritivos. También sirven para realizar colaciones a lo largo del día.

8- Aprovechar el silencio

Tratar de absorber unos minutos de calma antes de comenzar la jornada laboral, ya sea en casa, en el vestuario del gimnasio o al menos en el auto nos ayudará a disminuir el estrés del día.

9- Ir a dormir más temprano

Así como se recomienda despertar una hora antes, esta hora de sueño la compensaríamos al acostarnos más temprano. Sí, sabemos lo tentador que puede ser ver un capítulo más de esa serie que nos atrapó, pero solo lograremos estar fatigados a la mañana siguiente. Es muy importante dormir bien para la salud y para estimular nuestra creatividad.

10- Motivación

Para convertir estos pasos en una rutina, es necesario encontrar un motivo, una meta que quisiéramos alcanzar. De lo contrario, el impulso no durará a largo plazo, ya que no encontramos por qué hacerlo.

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