En medio del deshielo diplomático entre las dos Coreas, el líder norcoreano, Kim Jong-un, y su mujer, Ri Sol-ju, asistieron ayer al primer concierto de músicos surcoreanos en Pyongyang en más de una década.

Fue la primera vez que un líder de Corea del Norte asiste a una presentación surcoreana en la capital. Kim fue visto aplaudiendo al ritmo de algunas canciones de estilo K-pop (música popular de Corea del Sur) y luego del espectáculo se sacó fotos con los artistas.

La visita de músicos de Corea del Sur es el último gesto de una serie de iniciativas de reconciliación previas a la anunciada cumbre del 27 de abril próximo entre los mandatarios de ambas Coreas.

Al concierto no solo asistió Kim y su mujer, también lo hizo la poderosa hermana del líder, Kim Yo-jong, que en octubre pasado fue nombrada miembro del Politburó y visitó Corea del Sur para los Juegos Olímpicos de Invierno.

Luego del concierto, Kim afirmó que los eventos culturales intercoreanos deben hacerse con más frecuencia y sugirió hacer otro en la capital surcoreana en otoño, según un equipo de periodistas. “Por favor, díganle al presidente [surcoreano] Moon Jae-in lo grande que es un acto como este. Agradezco un regalo así para el pueblo de Pyongyang”, dijo Kim. El dictador también mostró “gran interés” por las canciones de los cantantes del Sur durante el concierto, afirmó a la prensa Do Jong-hwan, ministro surcoreano de Cultura y cabeza de la delegación.

El proceso de distensión llega luego de años de roces debido a los programas de ensayos nucleares y de desarrollo de misiles de Corea del Norte, que le valieron sucesivas sanciones de Naciones Unidas.

Los 120 artistas surcoreanos -11 grupos, así como bailarines, técnicos y adeptos del taekwondo- habían llegado anteayer a la capital norcoreana.

Los pasados Juegos Olímpicos de Invierno que se celebraron en Corea del Sur fueron el punto de arranque de una muy rápida distensión entre el Norte y el Sur.

Kim había enviado al Sur a atletas y a animadoras, así como a su hermana menor en una delegación especial.

Siguieron luego intensos contactos diplomáticos que desembocaron en propuestas de cumbres entre las dos Coreas, y también entre Pyongyang y Washington.

La cumbre intercoreana será la tercera de este tipo desde las de 2000 y 2007. Ninguna fecha ha sido fijada por un eventual encuentro entre el presidente norteamericano, Donald Trump, y Kim, que la semana pasada se reunió en Pekín con el mandatario chino, Xi Jinping.

Corea del Norte sigue, pese a todo, muy aislada. El acceso a la cultura procedente del extranjero está severamente restringido e incluso penado por cárcel. Pero el estilo K-pop es muy famoso gracias a las llaves de memoria USB importadas ilegalmente desde China.

A pesar de este escenario de acercamientos multilaterales con Corea del Norte, las fuerzas armadas surcoreanas y de Estados Unidos iniciaron ayer las tradicionales maniobras militares anuales, que a diferencia de otros años tendrán una menor duración y no desplegarán submarinos nucleares.

Unos 23.700 efectivos norteamericanos y 300.000 soldados surcoreanos participan en las maniobras Foal Eagle y Key Resolve, la misma cantidad que el año pasado, cuando se realizó en plena escalada de tensión entre Pyongyang y Washington.

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