El Air Force One, el avión presidencial de Estados Unidos, tiene un gasto inesperado, que se origina con Donald Trump y no con sus antecesores.

Desde que asumió la presidencia se han gastado 350.000 dólares en cafeteras, en un caso increíble que mezcla burocracia, aparatos caros, material defectuoso y un gusto kitsch del mandatario.

El Secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Heather Wilson, reconoció que el problema de tantas cafeteras compradas reside en que las pequeñas hornallas que se usan en el avión calientan demasiado a las cafeteras y producen las roturas de sus mangos.

Desde que asumió Trump ya se compraron (y rompieron) unas 400 cafeteras para el Air Force One (REUTERS).,

Desde que asumió Trump ya se compraron (y rompieron) unas 400 cafeteras para el Air Force One (REUTERS).,

Que esto suceda en pleno siglo XXI suena a ridículo. Pero lo cierto es que desde que asumió Trump ya se compraron (y rompieron) unas 400 cafeteras, que no son nada económicas. Las que le gustan al presidente cuestan 826 dólares cada una. Y cada vez que se rompe el mango de una de ellas, como no hay repuesto, hay que adquirir una nueva.

Al presidente Trump le gustan las cosas lujosas y que hagan juego con un avión que es único en el mundo. Al Air Force One se lo considera una “Casa Blanca en el Aire”. Una nave que puede volar hasta 12.600 kilómetros sin necesidad de recargar combustible.

Al presidente Trump le gustan las cosas lujosas y que hagan juego con un avión que es único en el mundo. Al Air Force One se lo considera una "Casa Blanca en el Aire". Una nave que puede volar hasta 12.600 kilómetros sin necesidad de recargar combustible (Bloomberg).

Al presidente Trump le gustan las cosas lujosas y que hagan juego con un avión que es único en el mundo. Al Air Force One se lo considera una “Casa Blanca en el Aire”. Una nave que puede volar hasta 12.600 kilómetros sin necesidad de recargar combustible (Bloomberg).

Y dentro de ese avión hay una ciudad de 400 metros cuadrados  repartidos en tres plantas donde se encuentran dos cocinas abiertas las 24 horas con capacidad para alimentar a 100 personas, al mando de cinco chefs que cuentan con toda clase de alimentos frescos.

El avión también tiene una gran sala de conferencias, despachos, habitaciones, espacios reservados para el servicio secreto, un gimnasio y un quirófano.

El presidente estadounidense, Donald Trump, en su escritorio en el Air Force One (EFE).

El presidente estadounidense, Donald Trump, en su escritorio en el Air Force One (EFE).

Donald Trump tiene sus propios espacios. Una sala de reuniones completamente insonorizada, un despacho, su habitación personal en la que hay dos camas individuales que se convierten en sofá y un baño privado con ducha.

El avión cuenta con wi fi, salas de teleconferencia y 87 teléfonos. Algunos para llamadas comunes y otros para las codificadas de seguridad.

En cuanto a seguridad, el Air Force One está recubierto por un escudo de protección contra pulsos electromagnéticos, cuenta con contra medidas electrónicas para interferir los radares enemigos, y bengalas para evitar los misiles que buscan fuentes de calor.

Y cafeteras que se rompen una detrás de otra.

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