La tripulación del barco “Aquarius” asiste a los 106 inmigrantes que quedaron en él tras el traslado de otros 523 a naves italianas y se prepara para una travesía hacia España en la que se espera lluvia y olas de hasta cuatro metros, explicó un voluntario a bordo.

El “Aquarius” de SOS Méditerranée y Médicos sin Fronteras, que inició su viaje hacia el puerto de Valencia (este de España) el martes a la noche, navega con una velocidad de 25 nudos y se encuentra al sur de las costas de Sicilia.

El cooperante de SOS Méditerranée Alessandro Porro que se encuentra a bordo del “Aquarius” explicó que después de varios días de hacinamiento, ya que el barco había superado su capacidad, ahora se pueden dedicar a asistir con mayor atención a los inmigrantes que han quedado.

“Las condiciones de nuestros huéspedes son buenas, al reducir el número podemos cuidarlos mejor y hemos podido empezar a distribuir zapatos, un cambio de ropa e incluso han podido ducharse“, relató Porro.

Inmigrantes rescatados por un barco de la guardia costera italiana. / AFP

Inmigrantes rescatados por un barco de la guardia costera italiana

El “Aquarius” lleva ahora a 51 mujeres, 45 hombres y 10 niños, mientras que el resto lo hacen repartidos en la buque Orione de la Marina italiana y en la patrullera Dattilo de los Guardia Costera.

Todos ellos fueron rescatados el pasado sábado y llegarán según las previsiones el próximo sábado al puerto de Valencia.

El Aquarius de la ONG francesa "SOS Mediterranee"./ AP

El Aquarius de la ONG francesa “SOS Mediterranee”

Cuando el Aquarius intentó el fin de semana atracar en puertos italianos con 620 náufragos africanos, migrantes que buscaban llegar a Europa, Italia cerró sus puertos y se negó a recibirlos, exigiendo a la Unión Europea que los acogiera. España ofreció recibirlos en el puerto de Valencia. Pero la disputa entre Roma y Bruselas creció al punto de desatar una grave crisis diplomática entre Francia e Italia.

Una funcionaria de la embajada francesa Claire Anne Raulin deja la Farnesina, cancillería, en Rome./ AFP

Una funcionaria de la embajada francesa Claire Anne Raulin deja la Farnesina, cancillería, en Rome.

Macron calificó de “vómito” la decisión del gobierno italiano manejado por el xenófobo ministro del Interior Matteo Salvini. Esto provocó la ira de Roma que llamó a consultas al embajador francés. Y amenazó con suspender una próxima cumbre entre Macron y el premier italiano Giuseppe Conte si París no se disculpa.

El ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, da un discurso sobre el rescate del barco Aquarius en la Cámara Baja del Parlamento italiano./ EFE

El ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, da un discurso sobre el rescate del barco Aquarius en la Cámara Baja del Parlamento italiano.

“Si no llegan las disculpas oficiales, el primer ministro Conte haría bien en no ir a Francia” para esta cumbre prevista el viernes, declaró Salvini.

Ahora, explicó el cooperante italiano, se están concentrando en las condiciones meteorológicas “que no son buenas”.

“Durante la noche ha llovido, se ha levantado viento, navegamos a 25 nudos, se espera más lluvia, se está agitando el mar y durante la travesía esperamos olas de hasta cuatro metros”, agregó.

El barco italiano Orione navega junto al Aquarius. /AP

El barco italiano Orione navega junto al Aquarius.

Por ello, además de la asistencia a los inmigrantes se están realizando “los procedimientos de seguridad” del barco ante estas perspectivas.

El barco humanitario se dirige a Valencia tras el ofrecimiento del Gobierno español y después del rechazo de las autoridades italianas y maltesas de hacerse cargo de él. EFE

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