“Me pego un tiro si tú demuestras que tengo dinero mal habido, pero si no te lo pegas tú ¿Qué te parece?”. Eso escribió Rafael Correa, expresidente de Ecuador entre 2007 y 2017. El desafío, o tal vez amenaza, estuvo dirigido al periodista de La Posta, Andersson Boscán Pico, tras una acusación en Twitter.

Todo comenzó con un mensaje del cronista en esa red social sobre la posibilidad de eliminar la custodia oficial que tiene Correa por haber sido jefe de Estado.

Así lo aseguró Boscán Pico: “En Carondelet le susurran a Lenin Moreno que el costo de quitarle la guardia pretoriana a Correa podría ser alto si algo le pasara o lo fingiera. Más alto es el costo de mentirle al país. Si el expresidente tiene miedo a caminar solo que contrate seguridad. Dinero mal habido sobra“.

Carondelet es la sede del gobierno de Ecuador. Allí, por estos días, el presidente Lenin Moreno analiza qué hacer con la seguridad de su antecesor Correa, también extitular de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

El periodista no aclaró si tenía pruebas sobre su acusación pública. El exmandatario no se la dejó pasar, pero en vez de sólo exigirlas, lo retó: “De no aceptar, demostrarás que eres un cobarde y uno de los varios ‘periodistas’ deshonestos que utilizan su oficio tan solo para desfogar odios y frustraciones”.

Ante el desafío, Boscán Pico consideró: “No se sorprendan, los mafiosos siempre creen que la solución es usar pistolas”. Y hasta redobló la apuesta: “Váyase comprando una”.

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