Solo: A Star Wars Story, la nueva película de Disney y Lucasfilms, no pasó la prueba de fuego en su primer fin de semana después del estreno en Estados Unidos. Recaudó 83,3 millones de dólares, muy por por debajo de lo que esperaba el estudio, que era una cifra de entre 130 y 150 millones. Para este estimativo se tomó en cuenta que hubo un lunes festivo en el país del norte –Memorial Day-, pero aún así, no se alcanzaron las expectativas.

¿Qué pasó? Según los especialistas, fue muy difícil darle pelea a dos tanques como Deadpool 2 y Avengers: Infinity War, que jugaron un papel protagonista en la taquilla. También se cree que el hecho de que solo transcurrieran 5 meses desde el estreno de la última película de Star Wars, Star Wars: The Last Jedi, también influyó en la tibia respuesta del público. Como dato, las últimas tres películas de Star Wars se estrenaron en meses de diciembre, pero este fue el primer intento de un estreno a inicios del verano boreal.

Según medios de EEUU, la película costó 250 millones de dólares, un número que se disparó porque su director, Ron Howard, volvió a filmar la mayor parte del material que ya habían completado Phil Lord y Christopher Miller, despedidos en la última fase del rodaje.

Lucas ideó tres trilogías, que se completarán el año próximo con el estreno del capítulo IX. Pero Disney decidió que el interés por la saga merecía estirarla aún más. De allí se crearon los spin-off, que se estrenarían en los años en que no hubiera nueva película de las trilogías centrales. La primera en llegar a las salas fue Rogue One en 2016. Y pese a que las críticas no acompañaron, los espectadores respondieron y el film protagonizado por Diego Luna y Felicity Jones fue el más taquillero del año, con una recaudación de 1.056 millones de dólares.

Imbatibles

En tanto, Deadpool 2 alcanzó el segundo puesto de la taquilla estadounidense con una recaudación estimada de 42,7 millones de dólares, lo que supone una fuerte caída, de un 66%, respecto a su primer fin de semana en las pantallas. En el filme, Deadpool (interpretado por Ryan Reynolds), acompañado por un escuadrón de mutantes, debe proteger a un joven de habilidades sobrenaturales de la amenaza de un poderoso villano. A pesar de la premisa, la cinta redobla el tono sarcástico de la original y se burla de los tópicos del género de superhéroes.

Ryan Reynolds es el encargado de darle vida a Deadpool.

Ryan Reynolds es el encargado de darle vida a Deadpool.

Avengers: Infinity War terminó en tercer lugar; alcanzó unos 17 millones de dólares en los tres días del fin de semana y espera redondear a 21 millones durante el lunes festivo, lo que le otorgaría una recaudación total de más de 627 millones desde que llegara a las pantallas, la sexta mejor recaudación en la historia de EE.UU.

Esta película congrega a la mayor parte de los superhéroes de Marvel en una épica batalla contra Thanos, el mayor enemigo al que se enfrentaron, un villano cuyo objetivo es reunir las seis Gemas del Infinito para aniquilar a la mitad de la humanidad.

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