Al ritmo que marcan los acontecimientos políticos el valor del petróleo subió fuertemente esta semana, provocando un sacudón en los mercados internacionales. El barril de crudo Brent superó el umbral de los 80 dólares por primera vez desde el 2014, lo que hace temer nuevas dificultades en las economías desarrolladas y, por ende, en los países vinculados a ellas.

Las causas son varias, pero se debe especialmente a las incertidumbres en torno a Irán, uno de los grandes productores, en razón de la salida de Estados Unidos del pacto nuclear y a su amenaza de aplicar sanciones a quienes negocien con el país persa. También influye la crisis en Venezuela, el país con mayores reservas de crudo del mundo, quien viene en franco declive en extracción y refinamiento de petróleo.

El precio del barril Brent para entrega en julio subió ayer hasta los 80,18 dólares, para luego bajar levemente y ubicarse en 79,46 dólares. Hubo un aumento de más del 50% en sólo un año, ya que en mayo de 2017 estaba a 50 dólares.

La evolución de los precios del barril de Brent desde mayo de 2014. AFP

La evolución de los precios del barril de Brent desde mayo de 2014

También el barril de “light sweet crude” (WTI), referente estadounidense, aumentó su cotización para entrega en junio. En las últimas operaciones se vendía en torno a los 72 dólares, un alza de 41 centavos. En este caso el aumento estuvo impulsado desde la víspera por una fuerte caída de las reservas de crudo en Estados Unidos, de 1,4 millones de barriles, y las de combustibles en 3,8 millones de barriles.

Pero lo peor es que la tendencia continuaría. “No me sorprenderá ver el barril de petróleo por encima de los 100 dólares en los próximos meses”, dijo Patrick Pouyanné, director ejecutivo del gigante petrolero francés Total. “Estamos en un nuevo mundo donde las tensiones geopolíticas dominan el mercado. Existe una fuerte demanda, la OPEP y Rusia aplican sus políticas efectivamente y encima está el anuncio de Irán, que empujan hacia arriba el precio”, apuntó.

La incertidumbre sobre la producción en Irán, tras la retirada estadounidense del acuerdo nuclear, también contribuyó a la subida de los precios en las últimas semanas. Total, la mayor empresa de la zona euro, afirmó que no terminaría un enorme proyecto gasístico emprendido en julio de 2017 si no obtiene una exención a las sanciones por parte de las autoridades estadounidenses. “Es un revés para la Unión Europea (UE), que desea mantener el acuerdo” con los otros firmantes, comentó Jasper Lawler, analista del London Capital Group.

El alza del precio del crudo podría convertirse en un problema para las economías desarrolladas, cuya actividad se había beneficiado de la caída registrada en 2014, especialmente para los bancos centrales “debido al impacto temporal que tendrá en la inflación”, explicó Craig Erlam, analista de la firma Oanda.

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