Limbani, un chimpancé que fue abandonado por su madre desde muy chiquito y fue criado por dos cuidadores, no esperaba semejante sorpresa cuando se distraía tomando agua con un sorbete.

Pero al instante escuchó que alguien lo llamaba por su nombre, se paró de inmediato y comenzó a emitir un sonido de inequívoca alegría. Al ver a sus cuidadores, Jorge y Tania Sánchez, Limbani abrazó a cada uno, visiblemente contento, luego de que pasaran dos meses sin verse.

El video de la reacción del animal fue subido a la cuenta de Instagram del Zoological Wildlife Foundation (ZWF) de Miami. Allí también aparecen otras escenas que tienen a Limbani como protagonista, como por ejemplo cuando toma la leche de su mamadera o cuando hace garabatos con una birome.

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