El secretario de Estado de Estados Unidos., Mike Pompeo, advirtió este lunes que el gobierno de Donald Trump no dará “carta blanca” a Irán en Oriente Medio y le impondrá “las sanciones más fuertes de la historia” para forzarle a “cambiar su comportamiento”.

“Impondremos una presión financiera sin precedentes al régimen iraní”, dijo Pompeo en su primer discurso sobre la estrategia de Washington tras la retirada del acuerdo nuclear firmado junto a Irán y otras cinco potencias en 2015.

Mike Pompeo habla en la Heritage Foundation en Washington./ AFP

Mike Pompeo habla en la Heritage Foundation en Washington.

En su discurso, Pompeo planteó 12 duras condiciones para un nuevo acuerdo con Irán. Y amenazó con poner una “presión financiera” sin precedentes sobre el país persa.

El pasado 8 de mayo, Trump anunció que Estados Unidos abandonaba el acuerdo que la comunidad internacional firmó con Teherán en 2015, y que puso en el freezer el programa nuclear iraní a cambio del levantamiento de sanciones contra el régimen teocrático.

Trump además dio entre 90 y 180 días de plazo a todas las empresas que hacen negocios con Irán para emprender la retirada bajo pena de ser sancionadas.

Barack Obama había firmado en 2015 el acuerdo para la desnuclearización de Irán con Francia, Rusia, Alemania, China, Gran Bretaña y el gobierno persa.

Trump siempre consideró ese acuerdo como un “desastre” y ya desde la campaña electoral prometió que iba a derogarlo. Argumenta que hay incertidumbre sobre lo que puede hacer Irán más allá de 2025, que el pacto no limita el programa de misiles persa ni tampoco la influencia política de Teherán en otros conflictos regionales.

Este lunes, Pompeo –ex jefe de la CIA– dio detalles sobre los próximos pasos a seguir de Trump frente a Irán.

“Aplicaremos una presión financiera sin precedentes sobre el régimen iraní”, dijo Pompeo, agregando que Teherán “no volverá a tener carta banca para dominar Oriente Medio”.

Pompeo aseguró que su gobierno está dispuesto a levantar las sanciones a Irán si llega a un tratado con Teherán que acabe “permanentemente” con su enriquecimiento de uranio, su programa de misiles balístico y algunas de sus actividades en Oriente Medio; condiciones que el acuerdo firmando en 2015 no preveía.

En un discurso, el titular de Exteriores estadounidense subrayó que Estados Unidos no quiere renegociar el acuerdo de 2015, y prefiere llegar a un “tratado” con Teherán que esté ratificado por el Congreso de EE.UU. para garantizar su permanencia.

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