Corría la tarde de un martes 17 de julio de 1997, cuando el diseñador Gianni Versace cayó muerto en la entrada de su mansión en Miami Beach. Volvía a pie de una cafetería cuando una bala lo interceptó quitándole la vida.

Para entonces, ya era toda una celebridad en el mundo de la moda y había vestido a estrellas como Diana de Gales, Elton John, Madonna y Cher. El asesino huyó de la escena dejando, al lado del cadáver, el cuerpo inmóvil de una paloma blanca. Más tarde se le identificó como Andrew Cunanan, un joven trabajador sexual que ya se había imputado con otras cuatro personas alrededor de Estados Unidos.

¿Quién era este sujeto y por qué mató al genio de la moda? ¿Qué relación mantenía con Versace antes de quitarle la vida? Son algunos de los cuestionamientos sobre los cuales se alza “American Crime Story: El asesinato de Gianni Versace”. La producción de Fox que en su primer ciclo exploró el mediático caso judicial de O.J. Simpson, vuelve sobre otro enigma que quedó sin resolver hace más de 20 años.

Si en “The People v. O. J. Simpson”, la serie se construyó en base al caso judicial en sí, desarrollando el ciclo desde el punto de vista de los abogados; “El asesinato de Gianni Versace”, en cambio, se cuenta desde la perspectiva del criminal y procura explorar el móvil que lo llevó a disparar el arma. Desde su forma de vida, su pasado, sus inquietudes y por supuesto, su relación con la víctima. Para quienes a través de la serie ansíen especular o resolver el enigma que la policía de Miami nunca logró descifrar, una de las primeras pistas que se entregan es que el diseñador y su victimario sí se conocieron en vida.

El primer episodio -que estrena hoy, a las 10:00 p.m., hora del este de Estados Unidos (11:00 p.m., hora de Puerto Rico)- muestra algunos encuentros y el entusiasmo que esto generaba en Cunanan, lo que podría reafirmar las tesis de que el asesino estaba obsesionado con Versace.

El actor Darren Criss es el encargado de darle vida al asesino serial y logra construir un personaje astuto y aspiracional, quien procura vestir digno y moverse en las altas esferas, a pesar de los obstáculos económicos y sociales que lo aquejan, los que, por cierto, logran reflejar las dificultades asociadas a ser un hombre gay de escasos recursos en Estados Unidos durante aquella época.

Versace, en tanto, es encarnado por el venezolano Edgar Ramírez, quien muestra a un hombre apasionado por su labor en la moda y venerado por numerosos admiradores. Ricky Martin interpreta al entonces novio del diseñador, Antonio D’Amico; en él, también recaen los prejuicios por su inclinación sexual cuando es el momento de los interrogatorios con la policía.

Por último, Penélope Cruz hace de la emblemática y excéntrica hermana del diseñador, Donatella Versace, quien se volvió la cara visible de la marca luego de la muerte de su fundador. La disputa por heredar el imperio creado por Gianni Versace es una pieza importante del enigma, la cual solo se alcanza a insinuar en el primer capítulo, pero del que “American Crime Story” debería hacerse cargo.

En este punto, es interesante agregar el dato de que la familia del diseñador está molesta con el argumento de la serie, el que está basado en el libro “Vulgar Favors” de Maureen Orth, ejemplar que la dinastía desaprueba por sensacionalista y por estar “lleno de chismes y especulaciones”.

De los siguientes capítulos -serán 10 en total- ya se ha adelantado que se indagará en los demás asesinatos de Cunanan.

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