A simple vista, Allegra Beck tiene todo lo que una joven de 31 años puede soñar, y hasta tal vez más. Fama mundial, acceso a uno de los guardarropas más codiciados del planeta, una madre que se ha convertido en una de las mujeres más importantes del mundo de la moda, además de la nada despreciable suma de USD 800 millones a su disposición.

Pero las circunstancias que la llevaron a la posición que ocupa en la actualidad sin lugar a dudas distan de ser ideales, y el camino que ha tenido que recorrer para llegar a ser una mujer adulta ha estado plagado de lagrimas, complejos físicos, sensación de abandono y excesos de todo tipo.

Convertido en el referente máximo del mundo de la moda durante la década de los noventa, Gianni Versace tenía a Allegra como su sobrina favorita
Convertido en el referente máximo del mundo de la moda durante la década de los noventa, Gianni Versace tenía a Allegra como su sobrina favorita

La hija de Donatella Versace fue desde muy temprana edad la favorita de su tío Gianni, el genial diseñador italiano que logró acabar con la idea de que menos es más gracias a una estética recargada, ostentosa y por momentos excesivamente sexual que lo llevó a convertirse en el rey de la moda mundial durante la década del ochenta hasta su asesinato en el año 1997 en la ciudad de Miami Beach.

A los 11 años, la vida de una alegre niña cambió por completo dado que, no sólo heredó el 50 por ciento de un verdadero imperio textil sino que pasó a estar bajo el ojo de las cámaras dada la fascinación y el interés que genera al día de hoy su extravagante familia.

Pero el trauma ocasionado por la muerte de quien sería casi una figura paterna para Allegra fue tan profundo que la llevaría a luchar contra distintos demonios a lo largo de su vida, desde un trastorno dismórfico corporal que muchos aseguran la acompleja al día de hoy a una supuesta adicción a la cocaína que su familia nunca confirmó públicamente.

“A diferencia de mi madre, yo detesto la celebridad”, confesó la heredera al periódico italiano La Reppublica tras asistir a una gala del museo Metropolitano de Nueva York en el año 2016. Es precisamente dicha poderosa y omnipresente figura materna la que ha tomado las riendas de la firma familiar tras la muerte de Versace, siendo hoy Donatella la vicepresidente y jefa creativa de la firma homónima.

Una reciente serie de televisión titulada “El Asesinato de Gianni Versace: la historia del crimen norteamericano” explora la tormentosa y a la vez entrañable relación entre Gianni y su platinada hermana, pero deja completamente fuera al importante rol de Allegra en la vida del modisto. Esto fue fruto de un pedido explícito de Donatella para intentar preservar la salud y bienestar de su hija, quien fuentes cercanas a la familia aseguran, entra en un brote de cólera cada vez que ve una foto suya en una revista o su imagen en la televisión, producto de su trastorno dismórfico no resuelto.

Allegra es el fruto de una relación de Donatella con el modelo Paul Beck con quien también tuvo a su hijo Daniel, hoy con 29 años y convertido en músico. Ya desde pequeña su vida se asemejaba más a la de una princesa que a la de una niña normal. Su crianza rodeada de lujos en una mansión de las afueras de Milán la consagró ya desde los dos años como la niña más elegante de la elegante ciudad convertida en cuna mundial de la moda.

“Mi madre me vestía con vestidos de seda para ir a la escuela. Una vez tuvieron que enviarme a casa dado que no podía participar de un juego donde debía pintar con mis dedos, por mi vestuario” confesó la joven en una entrevista a Harper’s Bazaar de 2007.

A pesar de tener otras dos sobrinas y dos sobrinos, Allegra era sin lugar a dudas la favorita de su tío, algo que quedó demostrado al momento de leerse su testamento que le dejó el control de la compañía con sólo once años. Cuándo Gianni murió la niña aparentemente sufrió un ataque de culpa que arrastra al día de hoy, y hasta le confesó que debería haber estado junto a el en el momento del asesinato. “¿Por qué Gianni me eligió a mi?” le preguntó Allegra a su madre, según compartió The Guardian en su momento. A partir de allí, la niña nunca volvería a ser la misma.

Entre tantos otros misterios que rodean su vida, la joven nunca fue vista en pareja con nadie y prefiere pasar su tiempo entre el apartamento familiar del SoHo de Nueva York y la mansión en las afueras de Milán, viendo series de streaming y escuchando música, pero lejos de la oficina que tiene en la sede central de Versace.

Todo podría cambiar el próximo mes de abril cuando tenga lugar la emblemática gala del Met, la cual este año será co conducida por Allegra en conjunto con Rihanna y Amal Clooney, con su temática concentrada en los “cuerpos celestiales” y la relación entre la moda y el imaginario católico.

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