En el cuento de hadas Blancanieves y los siete enanitos, de los hermanos Grimm, la reina solía preguntar a su espejo mágico quién era la mujer más hermosa del reino, y él siempre respondía: “Usted, majestad, es la mujer más hermosa de este reino y de todos los demás”; y ella le creía. En el mundo real y actual, el espejito mágico son las amigas a través del celular.

A medida que avanzan las tecnologías, surgen nuevos estilos de comunicación. Uno de los últimos conceptos que ganó un lugar importante en las interacciones femeninas es el frexting. Su nombre proviene de la unión de dos términos en inglés: “friend” (amigo) y “sexting” (como se le llama al envío de imágenes eróticas, generalmente tomadas a modo de selfie que se envían a una pareja o pretendiente).

El frexting consiste en enviarse entre amigas fotografías especiales con el fin de recibir a cambio un halago u opinión agradable. Se trata de una combinación de amistad con sensualidad, y generalmente, las imágenes encabezan la lista en la mayoría de las conversaciones. Por eso, si un hombre encuentra en el celular de su mujer imágenes sexies de su mejor amiga, no es para preocuparse, es solo un nuevo código entre las chicas.

¿Una faceta homosexual de las mujeres?

Aunque para algunos pueda parecer una tendencia homosexual, el frexting se da solo entre mujeres que gustan de hombres, pero que necesitan levantar su autoestima. Esta práctica implica el intercambio de mensajes con amigas también heterosexuales, ya que ellas siempre les dirán la verdad y lo necesario para animarlas.

También resulta un buen ejercicio para practicar poses que luego utilizarán en sus perfiles sociales. A través del frexting, las chicas hacen una prueba con las críticas de su grupo; si tienen buenos comentarios, es un hecho que captarán muchos más en las redes sociales. Lo mismo sucede cuando salen de compras o deben elegir el mejor vestido para una fiesta o una noche romántica. Esta modalidad les da la posibilidad de lucir lo que pretenden comprar y que sus amigas aprueben o no su decisión.

Si existe alguna intención sexual con la persona a la que se le envía la foto, entonces deja de ser frexting y se convierte en sexting con todas las aristas que eso implica. Pese a que para algunos, a las mujeres las excita mostrarse eróticamente entre sus pares. De todos modos, las imágenes que se comparten jamás serán de desnudez absoluta.

Otra regla de esta tendencia, es que la publicación que se haga fuera del grupo solo se realiza con el consentimiento de la fotografiada. Si ella no lo desea, queda solo entre las amigas que la vieron.

El lado narcisista del frexting

El frexting alimenta la actitud narcisista de las mujeres porque toda vez que envían sus fotografías, saben que la respuesta será una caricia al ego. Recibir frases como: “qué linda sos amiga” o “Nadie tiene mejor escote que vos“, levantan la autoestima. Puede decirse que es una excelente herramienta para recibir todos los piropos necesarios para sentirse mejor.

La tendencia se da entre mujeres porque si el comentario proviene de un hombre, tal vez no resulte tan creíble. Algunas mujeres saben que ellos pueden recurrir a muchos halagos cuando tienen un interés especial en ellas. Para las chicas que practican el frexting, solo las amigas dicen la verdad con cariño, respeto y sin ninguna intención sexual.

Posibles consecuencias del frexting

Estrés

Si la mujer se compromete demasiado con esta modalidad, comienza a subir sus niveles de ansiedad. Algunas llegan al extremo de necesitar la aprobación de sus amigas para cada ocasión. Puede convertirse en un comportamiento compulsivo que enferma a la persona y molesta al círculo más íntimo.

Problemas de peso

La idealización del cuerpo comienza a ganar un lugar en las prioridades de aquellas que viven pendientes delfrexting. Las mujeres empiezan a dedicar excesiva atención a dietas para bajar de peso, con el único fin de estar más delgadas y atractivas que las demás. Es entonces cuando los trastornos alimenticios se convierten en los peores enemigos.

Exposiciones públicas

Tal como le sucede a muchas celebridades, de tanto compartir las fotografías, podrían filtrarse y salir a la luz. La pérdida de un dispositivo o una amiga enojada son algunas de las causas por las cuales las imágenes se hacen públicas. Como consecuencia de esta exposición, pueden sentirse avergonzadas o tener problemas con sus parejas.

Como en todo, esta nueva forma de comunicación también tiene defensores y detractores. Las mayores discusiones se relacionan con la posibilidad de generar adicción a las redes y naturalizar la idea del cuerpo perfecto. Pero más allá de las diferencias, el concepto y la práctica del frexting ya están instalados y mujeres de todo el mundo son felices cada vez que reciben una hermosa “crítica” de su foto.

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