Ocho actrices sorprendieron en la alfombra roja de los premios Globo de Oro 2018 cuando llegaron acompañadas de personas desconocidas, que no pertenecen al mundo del espectáculo. Artistas como Meryl Streep y Susan Sarandon invitaron a activistas de distintos campos a la ceremonia. La idea fue impulsada por el movimiento “Me Too“, que tiene como objetivo denunciar el acoso sexual a las mujeres en Hollywood.

Cerca de 300 mujeres influyentes de Hollywood lanzaron un fondo de defensa legal para ayudar a mujeres de bajos recursos a defenderse de posibles abusos sexuales en su trabajo. La iniciativa se llama “Time’s Up” (se acabó el tiempo) y ya recolectó más de 13 millones de dólares en donaciones. Este domingo, las estrellas llegaron a la entrega de premios vestidas de negro, como una forma de protestar.

America Ferrera, Natalie Portman, Emma Stone y la extenista Billie Jean King.

“Somos activistas y luchadoras por la justicia social y de género. Es un enorme orgullo acompañar a los miembros de la campaña ‘Time’s Up‘, que alzaron su voz en este momento histórico”, dijeron los organizadores de la iniciativa en un comunicado.

Emma Stone llegó con Billie Jean King, la extenista a la que encarna en la película La batalla de los sexos y fundadora de la Asociación Femenina de Tenistas Profesionales (WTA). Susan Sarandon apareció con la periodista puertorriqueña Rosa Clemente, que recordó que su país todavía está en crisis tras el paso del huracán María. También Meryl Streep eligió como invitada a Ai-jen Poo, directora de la Alianza Nacional de Trabajadores Domésticos (National Domestic Workers Alliance).

Meryl Streep y Ai-jen Poo, directora de la National Domestic Workers Alliance.

“La gente es más consciente ahora de que el poder sin un equilibrio lleva a abusos en todos los campos. Queremos arreglar esa situación y para eso tenemos que estar todos juntos”, dijo la actriz sobre la alfombra roja. Por su parte, Poo pidió “un esfuerzo conjunto” para conseguir “trabajo digno para todos”.

Susan Sarandon y la periodista Rosa Clemente.

A Michelle Williams se la vio junto con Tarana Burke, fundadora del movimiento #MeToo. Laura Dern llegó con la abogada Mónica Ramírez, cofundadora del grupo Alianza Nacional de Campesinas. “Nuestros miembros conocieron las historias que están saliendo desde Hollywood y querían mandar el mensaje de que las víctimas no están solas. Luchamos por la igualdad a todos los niveles. Cada voz debe ser escuchada”, dijo Ramírez. Emma Watson invitó a Marai Larasi, la directora ejecutiva del grupo en defensa de los derechos de mujeres negras Imkaan.

 Michelle Williams y Tarana Burke, fundadora del movimiento #MeToo.

A la iniciativa también se sumaron Shailene Woodley con Calina Lawrence, miembro de la tribu india Suquamish, y Amy Poehler con Saru Jayaraman, presidenta de ROC Action en apoyo a trabajadoras de Nueva York afectadas por los atentados del 11 de septiembre del 2001.

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