Cinco integrantes de una familia franco-española, uno de ellos un niño de 2 años, murieron este martes en lo que parece ser un caso de violencia machista que terminó en una masacre y el incendio de su vivienda, ubicada en la ciudad de Pau, en el suroeste de Francia.

Las primeras pistas indican que el marido -de nacionalidad francesa y que, según un conocido, había sido denunciado por su mujer, española, por violencia de género- habría sido el autor de los hechos, tras los cuales se suicidó.

Los vecinos escucharon una pelea en el hogar a las 5 de la mañana y uno de ellos llamó a los bomberos hora y media después, alertado por la sangre y el humo que salía de la puerta principal de la casa.

Cuando los bomberos llegaron, se encontraron con una escena infernal: había cinco cuerpos en la casa, los del matrimonio y su hijo de dos años, y los de los padres de la mujer, que habían llegado desde España para visitarlos.

La mujer, de 36 años, fue encontrada “atada y con la boca tapada por cinta adhesiva” en la bañera. Su marido, de 32 años, tenía cortes en las muñecas. Los padres de la mujer fueron encontrados en otra habitación y presentaban heridas en el cráneo que pueden haber sido causadas por un “objeto contundente”, indicó la Fiscalía según el diario Le Figaro. El niño, en tanto, habría muerto intoxicado por el humo del incendio, que comenzó en un sofa.

El concejal de Seguridad de Pau, Marc Cabane, señaló que el incendio “probablemente” fue provocado por el padre de familia, “quien se suicidó”, y añadió que “en el departamento había mucha sangre por todas partes”.

Según contaron los vecinos, la pareja se había trasladado allí hace un año, después de que ella encontrara un trabajo como profesora de español en un colegio de la zona.

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