Por años, los fans de Breaking Bad han estado jodiéndole la vida a los verdaderos dueños de la casa de Walter White: llegan inesperadamente para tomarse fotos con la propiedad, se roban piedras del patio delantero, y hasta tiran pizzas al techo. Se las han arreglado para molestar tanto a los pobres dueños de la casa ubicada en Nuevo México, que ahora, para mantener alejados a los molestos turistas, construirán una gran reja que circunde su propiedad.

Según el medio local KOB 4, Joanne Quintana, hija de la propietaria de la casa, instalará una reja de hierro de casi dos metros para evitar al ejército de turistas que la visitan cada día. Quintana contó a KOB 4 que cientos de personas han llegado a su hogar, y en los 15 minutos que duró la charla con la estación local, diez personas aparecieron en escena.

Incluso existe un foro completamente dedicado a la casa, donde parece que la gente ama hablar basura de Quintana y su familia. Ella, por su parte, se ha quejado de aquellos quienes osan aparecer en su camino, tomándose fotos y exigiéndole que cierre el garaje para lograr una captura perfecta.

Fence goes up around home used in 'Breaking Bad'

“La vieja refunfuñona me dijo que cruzara la calle si quería tomar fotos. Se sienta en su garaje y se queja si te acercas. ¡¡Vives en una casa famosa!!” el usuario NikFollis escribió sobre la propiedad. “Múdate a otra casa si tienes tanto problema. Espero que alguien tire pronto una pizza a tu techo”.

Frank Sandoval, quien administra un tour por Nuevo Mexico de los lugares famosos de Breaking Bad, contó a KOB 4 que él personalmente ha tenido que retirar pizzas del techo después de que los fans las arrojaran al tejado, como lo hizo Walter White en la tercera temporada cuando trataba de reconciliarse con Skyler. El creador de Breaking Bad, Vince Gilligan, incluso tuvo que pedirle a los fans en 2015 que le bajaran a su entusiasmo.

“No hay nada de chistoso, original o cool, en el hecho de tirarle pizzas al techo de esta señora”, dijo durante un podcast de Better Call Saul. “No eres el primero”.

Quintana dijo a KOB 4 que las constantes molestias, fotografías, robo de piedras, y bombas de pizza, la han dejado sin alternativa. Construir una gigante reja es su última línea de defensa.

“Sentimos que no nos podemos ir, porque cuando lo hacemos, algo pasa. Es ridículo”, dijo Quintana a la estación. “No queremos tener que encerrarnos. […] No hicimos nada malo”.

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