La actriz de moda Shailene Woodley, de 26 años, reveló el impresionante sacrificio físico que hizo para hacer realista su papel en su última película, A la deriva.

“Durante las últimas dos semanas de rodaje tenía una lata de salmón, un poco de brócoli al vapor y dos yemas de huevo todos los días”, explicó sobre la estricta dieta que tuvo que llevar a cabo. No ingería más de 350 calorías al día.

Además la protagonista de la serie Big Little Lies confesó que “no podía dormir por el hambre, así que tomaba una copa de vino para poder conciliar el sueño”.

A la deriva es una película basada en hechos reales en la que una pareja queda aislada con su velero en medio del océano después de enfrentarse a un huracán, sin comida ni agua.

Woodley contó también que en una de las escenas ella y su compañero de reparto, Sam Claflin, tenían que comer mantequilla de maíz con los dedos. “Ambos teníamos tanta hambre… el hecho de que pudiéramos comer grasa salada pura era el paraíso en la Tierra”, contaba, lo que hizo que esa escena fuera “muy auténtica”.

No es la primera celebridad que tiene que modificar su alimentación, al borde incluso de lo peligroso, por un papel. Christian Bale confesó tras el rodaje de El Maquinista, que para perder los 30 kilos para interpretar a Trevor Reznik en tiempo récord, siguió una dieta que consistía en una manzana y una lata de atún al día, con café y agua.

Y en el otro extremo, Charlize Theron, que para encarnar a Marlo, una bisexual madre de tres hijos en ‘Tully’, tuvo que engordar 22 kilos.  “Por primera vez en mi vida estaba abusando de la comida procesada y tomando demasiado azúcar. Durante el rodaje no fui una persona muy simpática ni divertida”, declaró en una entrevista al programa Entertainment Tonight.

Al finalizar el rodaje la actriz inició una nueva dieta para volver a su peso, pero le costó año y medio.

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