Apodada “La Gringa” por los residentes cubanoamericanos de la “Pequeña Habana” en Miami, Eileen Rogers tenía todo para perder en las elecciones que recientemente tuvieron lugar en el distrito 5 de la Florida. El hecho de ser mujer, blanca y demócrata iba claramente en contra de la visión más conservadora, hispana y sobre todo republicana del votante promedio, parte del colectivo formado desde la década del cincuenta por el exilio cubano.

Pero la sorpresiva victoria de Higgins como la nueva comisionado del condado marca una tendencia que viene siendo liderada por candidatos “azules”, quienes ya llevan ganadas tres elecciones especiales y consecutivas en el condado de Miami-Dade en los últimos nueve meses.

Expertos citados por el periódico The New York Times aseguran que está teniendo lugar un “realineamiento fundamental en el mundo de la política del sur de la Florida”, algo que además aseguran podría tener consecuencias en el resto del estado, mayoritariamente republicano.

El artículo destaca además que, durante décadas, la comunidad cubana ha votado sistemáticamente por candidatos cubanoamericanos en las elecciones locales, la mayoría de ellos republicanos. Pero los cambios a nivel migracional de los últimos años han hecho que incluso el reducto más cubano de Miami comience a ser habitado por otros inmigrantes, en su mayoría nacidos en Centroamérica.

“Ve a la Pequeña Habana y piden un sandwich cubano, seguro te lo preparará un guatemalteco, un mexicano o un nicaragüense” dijo al NYT Allan Valdes, un hombre de 35 años que llegó de Cuba en el año 1992 y que se autodenomina demócrata. “Los cubanos se fueron para Coral Gables o Westchester, sitios un poco más lindos” aseguró.

Fui la candidata a quien le importaron las mismas cosas que a los votantes del distrito 5

Higgins, de 53 años, apeló directamente a esta nueva generación de inmigrantes con posturas menos radicales que las de sus antepasados. “Fui la candidata a quien le importaron las mismas cosas que a los votantes del distrito 5” compartió la demócrata.

“Pude comunicarlo y nada tuvieron que ver mi afiliación política ni mi etnicidad. Nunca me preguntaron de qué partido era, preguntaron sobre el tráfico” aseguró Higgins, quien es normalmente vista a bordo de los autobuses locales, donde suele entablar conversaciones con los ciudadanos de a pie.

Higgins puede presumir de una exitosa carrera, tanto en el ámbito privado como público. Dio sus primeros pasos como una ingeniera trabajando en la industria manufacturera. Tras asegurarse un MBA en la prestigiosa Universidad de Cornell, se dedicó a manejar el marketing de grandes firmas multinacionales.

Nada tuvieron que ver mi afiliación política ni mi etnicidad. Nunca me preguntaron de qué partido era, preguntaron sobre el tráfico

En 2006 comenzaría su labor pública como directora del Cuerpo de Paz en Belice para luego sumarse al Departamento de Estado de los EEUU como diplomática en funciones en México y Sudáfrica.

“Creo que Miami-Dade puede ser el mejor lugar del mundo para vivir si nos unimos para resolver los problemas más urgentes. Hoy día es el mejor lugar para vivir para algunos, pero no para todos” aseguró Higgins.

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