Fue bastante difícil cuando el mundo se entero que debido a su embarazo Beyoncé tuvo que cancelar su presentación durante Coachella en 2017, sin embargo, nunca esperamos que su aparición durante esta edición fuera tan legendaria, y definitivamente, atrapó al público (incluyendo a los que no estaban presentes).

Kelly Rowland y Michelle Williams subieron al escenario para interpretar algunos de los temas que las llevaron al estrellato a finales de los noventa y principios de los 2000, entre los que se encuentran “Say My Name”, “Soldier” y “Lose My Breath”. El trío usó matching outfits con estampado camuflaje lleno de brillos, como solía hacerlo hace unos ayeres, y las tres entregaron el corazón en el escenario llenando a los espectadores de nostalgia.

Después, Beyoncé continuó con su presentación en solitario interpretando temas como “Sorry,“Crazy in Love” y “Drunk in Love”, para después invitar a su esposo Jay-Z al escenario para cantar juntos “Déjà Vu”.

Antes de interpretar “Run the World (Girls)” Bey habló sobre cómo estaba haciendo historia con su presentación: “Coachella, gracias por dejarme ser la primera mujer negra en encabezar el cartel”.

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