Mariah Carey regresó a Las Vegas para una serie de conciertos en el Caesars Palace, para su primera aparición invitó a sus hijos Moroccan y Monroe, de 7 años, a que subieran con ella al escenario.

Mientras ella cantaba el éxito “Always Be My Baby”, los gemelos repartían camisetas a los fans. Pero cuando la bolsa de plástico de Moroccan quedó vacía, a él se le ocurrió meter la cabeza, quizá para seguir con la diversión o asegurarse que ya no había nada.

Carey, sorprendida, le quita la bolsa tiernamente y le dice: “Uh-oh, nunca hagas eso”. Ella no interrumpió el show, convivió un poco más con sus hijos sin dejar de cantar y luego se despidió de ellos.

La cantante de 49 años seguirá su gira en Australia, Nueva Zelanda y Asia.

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