Más allá de los 70 años seguimos desarrollando nuevas células en un área del cerebro responsable de crear nuevos recuerdos y explorar ambientes desconocidos. “Esas células cerebrales mantienen nuestra capacidad de guardar nuevos recuerdos, aprender y subsistir en el entorno, además de influir en las respuestas emocionales”, dijo la doctora Maura Boldrini, de Columbia University, Nueva York.

Y agregó: “Esas neuronas serían importantes para el ser humano por su capacidad de transmitir información compleja a las próximas generaciones y conservar la conducta guiada por emociones, además de combinar recuerdos e información complejos”.

Su equipo estudió el cerebro de 28 varones y mujeres de entre 14 y 79 años que habían muerto por enfermedades del cerebro. Se concentró en un área del hipocampo, el giro dentado, que participa de la memoria, el aprendizaje y otras funciones críticas.

En Cell Stem Cell, el equipo publica que hasta el cerebro de los más grandes había producido nuevas células. La cantidad de neuronas jóvenes e inmaduras se mantuvo estable en todas las edades.

Aun así, el equipo detectó una disminución de la capacidad de las neuronas maduras de modificar su función (neuroplasticidad) con la edad. Eso fue más evidente en los adultos mayores con menos formaciones de neovasos sanguíneos.

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