El “lenguaje de la depresión” puede tener un efecto poderoso. Los científicos han intentado durante mucho tiempo precisar la relación exacta entre la depresión y el lenguaje, y la tecnología nos está ayudando a acercarnos a una imagen más completa.

Un estudio publicado en la revista Clinical Psychological Science, ha presentado una lista de pautas que pueden ayudar a predecir con precisión si alguien sufre de depresión reveló que el uso frecuente de palabras absolutistas es un marcador específico para la ansiedad y la depresión.

Hoy en día, los métodos informatizados de análisis de texto permiten el procesamiento de bancos de datos extremadamente grandes en pocos minutos, lo que puede ayudar a detectar características lingüísticas que los humanos pueden pasar por alto, calculando la prevalencia porcentual de palabras y clases de palabras, la diversidad léxica, la longitud promedio de las oraciones, los patrones gramaticales y muchas otras métricas.

El lenguaje se puede separar en dos componentes: contenido y estilo. El contenido se relaciona con lo que expresamos, es decir, el significado o tema de los enunciados. No sorprenderá saber que las personas con síntomas de depresión usan una cantidad excesiva de palabras que transmiten emociones negativas, específicamente adjetivos y adverbios negativos, como “solitario”, “triste” o “miserable”.

Más interesante aún es el uso de pronombres. Aquellos con síntomas de depresión usan muchos más pronombres en primera persona del singular, como “yo”, mientras que casi no emplean pronombres de segunda y tercera persona, como “vos”, “ellos” o “ella”. Este patrón de uso de pronombres sugiere que las personas con depresión están más enfocadas en sí mismas y menos conectadas con los demás.

El estilo del lenguaje se relaciona más con la forma en que nos expresamos que con el contenido. Los expertos realizaron un análisis de texto de datos de 64 foros diferentes de salud mental en internet, examinando a más de 6.400 miembros. Los resultados indicaron que las “palabras absolutistas” que transmiten magnitudes o probabilidades absolutas, como “siempre”, “nada” o “completamente”, fueron los mejores marcadores para los foros de salud mental que los pronombres o las palabras con emociones negativas.

Desde el principio, predijeron que aquellos con depresión tendrán una visión del mundo más radical (todo es blanco o negro) y que esto se manifestaría en su estilo de lenguaje. Así, la prevalencia de palabras absolutistas fue aproximadamente un 50% mayor en los foros de ansiedad y depresión, y aproximadamente un 80% mayor para los foros de ideas suicidas que en los foros de control.

A través del estudio, también concluyeron que aquellos que tuvieron previamente síntomas depresivos tenían más probabilidades de volver a caer en ellos. Por lo tanto, su mayor tendencia al pensamiento absolutista, incluso cuando en el momento presente no hay síntomas de depresión, es una señal de que pueden aparecer episodios depresivos.

Comprender el lenguaje de la depresión puede ayudarnos a descubrir la forma en que piensan las personas con síntomas de esta enfermedad; pero también los investigadores utilizaron el análisis de texto automatizado para clasificar una variedad de condiciones de salud mental a partir de muestras de texto en lenguaje natural, como publicaciones de blogs. Y tal clasificación ya está superando la realizada por terapeutas entrenados.

Los expertos comentaron que es posible usar un lenguaje asociado con la depresión sin estar deprimido. Pero teniendo en cuenta que la Organización Mundial de la Salud estima que más de 300 millones de personas en todo el mundo viven con depresión, un aumento de más del 18% desde 2005, tener más herramientas disponibles para detectar este problema es sin duda importante para mejorar la salud y prevenir desenlaces trágicos.

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