Es difícil de creer que esta nueva modalidad de hacer actividad física haya surgido justamente en Suecia, donde se supone que todo funciona a la perfección y mantienen sus espacios públicos libres de suciedad, según creíamos hasta ahora.

Los ciudadanos del país escandinavo, inventaron la palabra plogging para definir a esta nueva actividad, que es una contracción de las palabras jogging y plocka upp, que en sueco significa recoger. La moda del plogging nació en Estocolmo el verano pasado y desde entonces no deja de ganar adeptos.

El plogging consiste en salir a correr con una bolsa de plástico e ir recogiendo los desperdicios con los que uno se vaya topando en el camino. Ya sea en calles, bosques, parques, montañas y playas.

Lo que no sorprende es su compromiso con el medioambiente. Suecia paga a sus ciudadanos para que reparen sus electrodomésticos. También fue allí donde se creó el primer centro comercial de productos reciclados. De hecho reciclan el 99% de su basura y compran desechos a otros países porque los usan para generan energía.

Sin embargo, la iniciativa no es tan novedosa. Existe en Francia una organización llamada Run Eco Team, cuyo lema es courir pour un monde plus propre (correr por un mundo más limpio). Nació con el mismo propósito que el proyecto sueco: aunar el deporte y la protección del medio ambiente.

Hoy en día, según anuncian en su página web, la iniciativa se ha extendido a más de cien países y cuenta con más de 20.000 miembros que cada día “corren por el planeta”, es decir, se dedican a recoger basura mientras hacen deporte.

Los ploggers aseguran que con media hora de práctica se pueden quemar alrededor de 300 calorías, ya que la actividad combina correr con sentadillas cada vez que se recoge un desperdicio.

Esta modalidad deportivo-ecológica se ha extendido tanto que sus seguidores comparten en las redes sociales utilizando el hashtag #Plogging, imágenes de sus carreras y los trucos que utilizan para recoger más basura en menos tiempo y aumentar la efectividad del ejercicio físico.

Pero lo importante que se deduce de toda esta movida, es el cambio de conciencia que se está produciendo en el mundo en relación a la importancia de cuidar el planeta. Si somos capaces de entender que la limpieza del entorno no es la tarea exclusiva de los gobiernos de tuno, sino que se trata de un problema que nos incumbe a todos, ya es bastante para empezar a hacer del espacio donde vivimos un mejor lugar.

Si has pensado en qué mundo le vas a dejar a tus hijos, empezá por enseñarles a cuidar el lugar donde viven, a no derrochar el agua, a apagar las luces que no usan, a no tirar basura en lugares públicos, a separar los desechos reciclables del resto, y sobretodo, a predicar con el ejemplo.

El mundo tiene que cambiar para que la humanidad pueda subsistir. Una buena motivación es esta frase de Mahatma Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”.

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