Un grupo de productores de la serie The Walking Dead inició una demanda contra AMC, la cadena televisiva que transmite la popular serie. En los documentos presentados, se reclama que el canal se ha quedado con una significativa cantidad de dinero que debía ser para los productores ya que, según lo acordado, después de un tiempo de éxito y cierta cantidad de temporadas al aire, estos debían cobrar un porcentaje de las ganancias generadas.

Mientras el show se prepara para estrenar su octava temporada, la demanda genera un clima de tensión entre los ejecutivos de AMC y los productores Gale Ann Hurd, Glen Mazzara, David Albert y el creador del comic Robert Kirkman. El reclamo, que es por 1000 millones de dólares, no solo involucra a la serie, sino también a aquellos productos que derivaron de ella como Fear the Walking Dead and Talking Dead. Esto se suma al juicio que inició Frank Darabont, una de las creadoras de la serie, quién fue despedida en la segunda temporada y reclama 200 millones de dólares por daños.

En un comunicado, AMC dice que, “este tipo de demandas son comunes en el mundo del espectáculo, y todas tienen algo en común: van detrás del éxito”. Además, asegura que “cada estudio que ha tenido un show exitoso ha sido target de un litigio como este”, y que como The Walking Dead se ha mantenido “como el programa número 1 de la televisión en los últimos cinco años”, por lo que no resulta una sorpresa que se busque sacar un rédito extra. “Tenemos un gran respeto y aprecio por todos, y seguiremos trabajando con ellos como compañeros, incluso mientras defendemos firmemente las demandas oportunistas y sin fundamento”, finaliza el texto.

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