Michelle Obama concedió una entrevista al programa ‘Today’ para hablar sobre sus últimos días en la Casa Blanca pero al parecer sus detractores no tomaron a bien sus palabras y las usaron en su contra para ofender a sus hijas Malia y Sasha.

En la charla, Michelle Obama habló de sus hijas, a las cuales catalogó como unas jovencitas tan normales como cualquier otra y como anécdota, comentó que en su última noche en la Casa Blanca, invitaron a unas amigas a dormir y disfrutaron de una fabulosa ‘pizza party’.

Todo indica que las declaraciones de Michelle no fueron bien recibidas por sus enemigos, quienes no tardaron en responder a dicha entrevista con frases racistas y ofendiendo a Malia y Sasha Obama.

Entre los crueles comentarios más repetidos está el de que las jovencitas no tuvieron pizza, sino pollo frito y sandía, una observación racista usada en Estados Unidos vinculada a un estereotipo acerca de los afroamericanos.

Otros decían que seguramente las niñas habían estado escuchando rap o pintando todo tipo de graffiti en la Casa Blanca para dejar su huella antes de abandonar la que fuera su casa por ocho años.

 

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