Nuevos enfrentamientos estallaron el viernes entre manifestantes palestinos y soldados israelíes cerca de la valla fronteriza que separa la Franja de Gaza e Israel, donde hace una semana se produjeron los más violentos disturbios de los últimos años que costaron la vida a 19 palestinos.

Los palestinos incendiaron neumáticos y lanzaron piedras contra los soldados israelíes apostados en la valla de seguridad que separa a ambos territorios, según constataron en el lugar corresponsales de la AFP. Los militares replicaron con gases lacrimógenos y balas reales.

Palestino se ponen a resguardo de los gases lacrimógenos que arrojan los soldados israelíes, en Gaza. / AP

Palestino se ponen a resguardo de los gases lacrimógenos que arrojan los soldados israelíes, en Gaza. / AP

Centenares de palestinos se habían congregado cerca de la valla al este de la localidad de Jan Yunes, en el enclave palestino controlado por el movimiento islamista Hamas, enemigo jurado del Estado hebreo.

“Caeré hoy como mártir. Atravesaré la frontera” afirmó Ahmed Abu Ghali, de 20 años, mostrando la herida –que requirió 20 puntos de sutura–, sufrida en las manifestaciones del pasado 30 de marzo. “Resulté herido, pero logré escapar del hospital”.

Algunos jóvenes palestinos juntaron en los últimos días numerosos neumáticos para quemarlos e impedir así una clara visión a los francotiradores israelíes. Pero los soldados instalaron un enorme ventilador de unos dos metros de altura, con el objetivo aparente de disipar el humo.

Palestinos queman neumáticos para generar humo. / AFP

Palestinos queman neumáticos para generar humo. / AFP

Los palestinos seguían acudiendo el viernes al lugar, con lo que se teme una nueva ola de violencia.

Sobre todo, porque Israel advirtió el jueves que sus consignas de tiro aplicadas en las manifestaciones del pasado 30 de marzo, cuando murieron por bala 19 palestinos, seguirán siendo las mismas durante las nuevas manifestaciones de este viernes.

El reclamo

Un palestino ondea su bandera nacional. /AFP

Un palestino ondea su bandera nacional. /AFP

La jornada del viernes pasado fue la más sangrienta desde la guerra en 2014 entre Israel y el Hamas.

La protesta palestina, iniciada aquel 30 de marzo y que consiste en seis semanas de manifestaciones frente a esta valla de seguridad, fue convocada por la sociedad civil para exigir el “derecho de retorno” de los 700.000 refugiados palestinos y sus descendientes, expulsados de sus tierras tras la guerra que se produjo al crearse el Estado de Israel en 1948. También denuncian el estricto bloqueo impuesto por Israel en Gaza.

Pese a las críticas de la ONU y de la Unión Europea, que reclamaron una “investigación independiente” sobre el uso de balas reales el 30 de marzo por parte de Israel, los responsables israelíes mantienen sus consignas de tiro para las manifestaciones de este viernes.

Palestinos con las caras pintadas en las protestas de este viernes. / AFP

Palestinos con las caras pintadas en las protestas de este viernes. / AFP

“Si hay provocaciones, habrá una dura reacción, como la semana pasada. No tenemos intención de cambiar las consignas de tiro, seguimos en la misma línea” advirtió el jueves el ministro de Defensa Avigdor Lieberman en la radio pública

El enviado especial de la ONU para Medio Oriente, Nickolay Mladenov, exhortó a las fuerzas israelíes a una “máxima moderación” y a los palestinos a que eviten las fricciones.

Por su parte, el emisario del presidente Donald Trump para Medio Oriente, Jason Greenblatt, pidió a los manifestantes que “no se acerquen a la valla” fronteriza.

“Condenamos a los líderes y a los manifestantes que llaman a la violencia o envían a manifestantes —incluso niños— hacia la valla, aún sabiendo que podrían resultar heridos o muertos”, agregó.

Palestinos evacuan a un herido. / AP

Palestinos evacuan a un herido. / AP

Entre las próximas fechas de alto riesgo en el conflicto israelo-palestino figura sobre todo, a mediados de mayo, el traslado de la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, decidida por Trump, y que indignó a la comunidad musulmana.

Además, el 15 de mayo se inicia el ayuno musulmán del Ramadán y la conmemoración de la “Nakba”, la “catástrofe”, en árabe, que supuso para los palestinos la proclamación del Estado de Israel en 1948.

Todo ello se produce, además, en un contexto de desesperanza en la Franja de Gaza, azotada por las guerras, la pobreza, la reclusión y el bloqueo al que está sometida.

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