¿A partir de cuándo hay que empezar a usar cremas antiedad? ¿Es lo mismo hidratar que humectar la piel? ¿Cuántas veces por día hay que limpiarla? La dermatóloga Karina Nadur responde a estas y otras dudas frecuentes sobre cómo lucir una piel sana y linda en estos 10 consejos.

Limpieza de rostro: ¿cuántas veces y cómo?

Toda rutina de belleza debe incluir una adecuada higiene de la piel para que luzca hermosa y saludable. Es importante consultar al dermatólogo para que indique los productos correctos para cada tipo de piel. La limpieza se realiza dos veces al día: a la noche, para retirar el maquillaje e impurezas, y por la mañana antes de colocar la crema de día y el maquillaje. No olvidar sumar a la limpieza el cuello y el escote cuando se trata la cara, ya que esta piel, por ser muy fina y estar muy expuesta, requiere el mismo cuidado, afirma Nadur, que es miembro de la Sociedad Argentina de Dermatología y directora de ND Skin Dermatología Clínica y Estética.

Piel sana y linda: 10 respuestas a preguntas frecuentes

Limpieza: a la mañana y a la noche.

Independientemente del tipo de piel, se deben usar productos suaves. Se sugieren los que suman hidratación, son hipoalergénicos, no comedogénicos, libres de fragancias y están testeados dermatológicamente.

En pieles muy grasas, pueden utilizarse aminoácidos, péptidos, zinc, cafeína, niacinamida (vitamina B), pantenol, castaña de india y mentol. En pieles secas, extracto glicólico de caléndula y extracto de aloe vera.

Contorno de ojos: ¿cuidado especial?

Utilizar productos especiales para párpados, luego utilizar un descongestivo si es necesario. Humectar, hidratar y usar protección solar en cualquier estación del año. Esta zona es muy delgada y sensible, por eso se deshidrata con facilidad. Deben demaquillarse con movimientos suaves y circulares, sin frotar, con la ayuda de un disco de algodón, repetir dos veces; primero saldrá la parte más gruesa y luego los detalles. Finalizar enjuagando la piel con agua y aplicar un producto hidratante formulado para el contorno de los ojos.

Si los párpados están congestionados o hinchados lo ideal es elegir productos que contengan sustancias que ayuden a descongestionar. Los productos más empleados son los que contienen hamamelis, azuleno, manzanilla y avena.

¿Cómo se hidrata la piel?

Se deben utilizar sustancias hidratantes, que son las que imparten o restauran el agua de la piel, actuando en las capas profundas, a nivel de la dermis. Se pueden aplicar cremas formuladas a base de lanolina y aceites vegetales (son sustancias simples) o sustancias activas, como vitaminas, sales y minerales (son sustancias compuestas). Se recomienda utilizar hidratantes simples a partir de los 20 años y comenzar con las compuestos a partir de los 30.

¿Cómo se la humecta?

Es importante humectar la piel. Las sustancias son humectantes cuando actúan como “barrera” para que la humedad de la piel no se pierda.

Cremas antiage: ¿a partir de qué edad?

A partir de los 30 años se puede suman a la rutina las cremas con ácidos, como el mandélico o el retinol. A los 40, se puede subir la concentración de ácido mandélico y utilizar ácido glicólico en concentraciones medias. A los 50, se aconseja el uso de cremas antiedad. Muchas de ellas contienen retinoides, vitamina C o ácido salicílico. Es importante tener en cuenta que los ácidos habrá que reservarlos para las estaciones más frías de otoño-invierno.

Protección solar: ¿sólo en verano?

Se debe utilizar protección solar durante el día en las zonas expuestas todo el año, no sólo en verano.

Piel sana y linda: 10 respuestas a preguntas frecuentes

Pulidos y máscaras, para un cuidado más profundo.

Pulidos caseros: ¿cada cuánto?

Si la piel es grasa con tendencia acneica se puede realizar una limpieza con productos con gránulos que emulsionan el sebo que obstruye los poros de la piel dos o tres veces por semana. Si la piel es seca, se deberá elegir un producto que produzca una abrasión más suave y espaciar más la frecuencia de uso. En cambio si se trata de una piel extremadamente sensible es recomendable no efectuar pulidos que puedan irritar o sensibilizar aun más.

¿Cómo elijo la máscara adecuada?

Se pueden utilizar distintos tipos de máscaras, sólo es cuestión de elegir la más adecuada para cada ocasión.

Purificantes o limpiadoras: eliminan los brillos. Son excelentes para cerrar poros dilatados.

Exfoliantes: ayudan a eliminar las células muertas. La piel queda renovada y luminosa.

Hidratantes: retienen la humedad. Se indican en pieles secas con arrugas finas.

Nutritivas: aportan nutrición y luminosidad. Son antiage. Por lo general adicionan vitamina E.

Tensoras: otorgan aspecto descansado. Sus efectos son inmediatos, “es el lifting de las máscaras”. Se suele utilizar DMAE.

Decongestivas: calman y descongestionan la piel. Son efectivas en pieles con rosácea o rojeces. Generalemente contienen manzanilla, malva, hammamelis o aloe vera.

Hábitos saludables para la piel

  • Utilizar jabón con pH neutro. Para evitar alergias, o que la piel quede reseca o irritada.
  • No ducharse con agua demasiado caliente. Puede resecar la piel y provocar sensibilidad.
  • Realizar una exfoliación semanal. Durante el baño se puede usar algún producto con sílice. La piel queda más luminosa y receptiva para absorber la crema de uso diario.
  • Usar crema hidratante todos los días. El mejor momento es luego de la ducha cuándo los poros están más abiertos.
  • Poner especial énfasis en la humectación de la zonas que se resecan más. En labios, manos, rodillas y codos se pueden aplicar cremas que contengan lactato de amonio, lanolina, ácido hialurónico y urea.
  • Una vez por año visitar al dermatólogo para revisar los lunares. En el cuerpo entero, sin dejar de lado el cuero cabelludo, pliegues de oreja, plantas del pie y entre los dedos.

¿Cómo protegerla desde la alimentación?

  • Tomar 2 litros de agua por día. Elimina toxinas y aporta nutrientes a todo el cuerpo.
  • Introducir aceites esenciales. Los ácidos grasos omega 3 y omega 6, son muy beneficiosos. El salmón, el aceite de linaza, el aceite de oliva, las semillas y los frutos secos los contienen.
  • Incorporar vitaminas y antioxidantes. Ayudan a regenerar la piel. La vitamina A renueva y protege las células. La vitamina C ayuda a producir colágeno. La Vitamina E protege las células y previene del envejecimiento prematuro.
  • Incluir zinc mejora el colágeno, contribuye en la regeneración de los tejidos y en el mantenimiento de la salud de las células de la piel.

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