Algunos llegan a casa y se apresuran a sacarse la ropa que usan para trabajar, otros se la dejan puesta hasta cuando se disponen a acostarse o al llegar la hora de la ducha. Seas del tipo de persona que seas, dejarte los zapatos puestos con los que estuviste en la calle una vez entres a tu hogar no es una buena idea, según la ciencia.

No sacarte los zapatos al llegar a casa expone tu hogar a una cantidad importante de bacterias. Según un análisis del microbiólogo y profesor de la Universidad de Arizona, Charles Gerba, el calzado promedio contiene 421.000 unidades de bacterias en el exterior y 2.887 en el interior.

Entre las bacterias que se encontraron en los zapatos, Gerba y su equipo hallaron Escherichia coli, Klebsiella pneumonia y Serratia ficaria, todas las cuales pueden conducir a infecciones peligrosas.

Otro estudio llegó a conclusiones similares. Un grupo de investigadores de la facultad de farmacia de la Universidad de Houston entre 2013 y 2015 evaluó la prevalencia de la bacteria Clostridium difficile en más de 2.500 muestras: el 26.4 por ciento de las suelas de zapatos dieron positivo.

Al caminar, entrás en contacto con muchas más bacterias de lo que crees y son las que luego llevás a casa. Aunque algunos expertos aseguran que no hay un riesgo elevado de contraer infecciones, excepto si se camina a través de las heces de los animales.

No obstante, hacer un esfuerzo para lavar tus zapatos podría ayudarte. Según los informes de Gerba, la limpieza de los zapatos con detergente eliminó las bacterias fecales existentes y redujo la cantidad de bacterias totales en los zapatos al menos en un 90 por ciento.

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