La imagen de la nena hondureña de dos años, que se convirtió en un símbolo contra la política migratoria de Trump, otra vez en en medio de una polémica. La historia, que circuló hace unos días alrededor de la foto, fue que la menor había sido separada de la madre.

Pero en la últimas horas, apareció un hombre llamado Denis Valera, que afirmó ser el papá de la chica y que desmintió la versión que se conocía hasta el momento. “Mi hija se ha convertido en un emblema de la separación de niños en el límite con los Estados Unidos. Es posible que incluso haya tocado el corazón del presidente Trump “, afirmó Valera a Reuters en una entrevista telefónica.

El hondureño sostuvo que la niña y Sandra Sánchez, la mamá, fueron detenidas en la ciudad de McAllen, Texas, donde la mujer solicitó asilo, y que no fueron separadas después de ser detenidas cerca del paso fronterizo. Según publicó la agencia de noticias, Varela dijo que estaba impresionado y dolido cuando vio por primera vez la foto de su hija llorando en la televisión. “Ver lo que le estaba sucediendo en ese momento le rompe el corazón a cualquiera”, expresó.

La foto original, tomada por John Moore

La foto original, tomada por John Moore

La foto original, tomada por John Moore en el paso fronterizo, se convirtió en una de las imágenes icónicas en medio de la oleada mediática sobre la separación de familias inmigrantes. La indignación y el repudio que generó la política de “Tolerancia cero” hizo retroceder a Trump y decir que las familias ya no serían separadas.

Sarah Sanders, la secretaria de prensa de la Casa Blanca tuiteó unas fotos sobre la niña y la familia y escribió: “Es vergonzoso como fue explotada la imagen de la niña. Ella nunca fue separada de su madre. Los demócratas deberían unirse a Trump para arreglar el sistema de políticas migratorias”.

“Bienvenida a América” son las tres únicas palabras que acompañan las figuras enfrentadas de la nena hondureña y el presidente de los Estados Unidos en la portada de la revista Time.

La portada de la revista Time.

La portada de la revista Time.

Después de que la tapa dio la vuelta al mundo, el papá, salió a aclarar que Sánchez y su hija habían abandonado Puerto Cortés, al norte de Tegucigalpa, sin decirle a él ni a los otros tres hijos de la pareja. El hombre explicó que no sabía que la madre se había ido con la niña a los Estados Unidos, donde tiene familia, en busca de mejores oportunidades económicas. “Si son deportadas está bien, siempre y cuando no dejen a la niña sin su madre”, dijo Valera.

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