Un tribunal de Moscú ordenó bloquear Telegram en Rusia por negarse a darle acceso al Servicio Federal de Seguridad (FSB) a conversaciones privadas. El veto se da después de meses de disputas entre la aplicación de mensajería y las autoridades rusas, que insisten en que necesitan tener las claves de cifrado para investigar delitos graves como ataques terroristas.

El acceso a Telegram estará cortado en Rusia hasta que la empresa entregue los datos, según el fallo de una corte de Moscú. Si bien el servicio de mensajería digital es especialmente popular entre los activistas políticos, la Justicia hizo lugar a las acusaciones de la FSB de que también fue usada por terroristas, tal como lo señaló el Servicio en el caso del autor de un ataque suicida que mató a 15 personas en San Petersburgo el año pasado.

El ruso Pavel Durov, el autoexiliado fundador de Telegram, adelantó en varias ocasiones que rechazará cualquier intento de los servicios de seguridad del país de obtener acceso a la aplicación. Por su parte el abogado de la app, Pavel Chikov, criticó la decisión: “Demuestra una vez más que la justicia sirve a los intereses del poder, sin preocuparse de guardar las apariencias”.

Telegram presta un servicio gratuito que permite el intercambio mensajes, fotos y vídeos en grupos de más de 5.000 personas y atrajo a más de 200 millones de usuarios desde su creación en 2013.

La aplicación es conocida por ofrecer una alta confidencialidad y mantiene un pulso desde hace varios meses con las autoridades rusas, que ejercen una creciente presión sobre internet estos últimos años.

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