Este fin de semana Selena Gomez tuvo la oportunidad de visitar la casa, en la ciudad de Grand Prairie, Texas, en que pasó su infancia y los primeros años de su adolescencia, antes de que Disney llamara a su puerta para convertirla en una estrella.

La cantante aprovechó la ocasión para reflexionar acerca de cómo sería a día de hoy su vida si nunca hubiese abandonado la localidad. “La casa en la que me crié, desde que nací hasta los 13…”, escribió la artista frente a una fotografía suya posando ante su antiguo hogar. Tristemente, Selena se quedó con las ganas de curiosear y descubrir cómo habían cambiado las habitaciones que la vieron crecer. “Esta vez no había nadie en casa cuando llamé a la puerta. Vengo a visitar este lugar siempre que puedo. En muchos sentidos, podría haber sido mucho mejor que la vida que llevo ahora, pero me siento muy agradecida de contar, a día de hoy, con una voz con la que puedo contribuir al cambio. Te quiero, Gran Prairie. Gracias”, concluyó.

Lo cierto es que todo apunta a que en 2018 Selena regresará a sus raíces en más de un sentido, ya que después de dos años sin sacar nuevo disco, ha vuelto a encerrarse en el estudio de grabación, como anunciaba hace unas semanas de nuevo en su Instagram, acompañada una imagen suya frente al micrófono: “Aquí es donde estaré hasta el próximo año”.

Y, por supuesto, cuando se habla de cómo la cantante parece haber retomado algunas cosas de su vida, no se puede pasar por alto su reconciliación con Justin Bieber, que ya se da por hecho después de que ambos hayan sido fotografiados juntos en varias ocasiones a lo largo del último mes.

Deja un comentario