No fumas: eres un afortunado. Has levantado el pie del acelerador: te mereces un premio por ser un conductor responsable. Optas por ser vegetariana o vegano: enhorabuena, porque velas por tu salud. No tomas ni una gota de alcohol: eres un bicho raro. En una sociedad cada día más volcada amodl culto por el cuerpo, la alimentación saludable o el civismo, los abstemios por voluntad propia siguen siendo unos incomprendidos para la mayoría.

Y lo más pesado, por repetitivo, para esas personas que no prueban ni una gota de alcohol –sin que pesen en esa decisión motivos médicos, religiosos o de creencias– es dar continuamente explicaciones del por qué de esa opción. Algo que ya no pasa, por citar sólo unos ejemplos, con los que reniegan de la carne, aquellas personas que no fuman o las que han retirado de su dieta los productos lácteos.

Qué es el "teetotalism", la moda sana que no para de ganar a adeptos

La actriz estadounidense Natalie Portman es abstemia.

Planteada esta comparación, no extraña que los abstemios por voluntad propia pidan hoy, como nunca, que les dejen tranquilos. Dicen estar hartos de tener que justificarse cada vez que entran en un bar y piden un refresco, cuando rechazan el alcohol en una reunión de amigos o cuando sólo beben agua en un encuentro familiar.

Ser abstemio es hoy una tendencia que no para de ganar adeptos. Tiene hasta nombre: teetotalism. Y el éxito que está cosechando esta opción, consideran expertos en salud, no debería de extrañar en una sociedad cada día más obsesionada con lo saludable, que ha eliminado de la dieta diaria productos consumidos desde siempre, como las grasas saturadas, el azúcar, la sal, los lácteos o la carne. Era cuestión de tiempo que el alcohol se sumara a esa lista.

En ese grupo de abstemios convencidos se cuentan personajes que van desde Donald Trump o George Bush, hasta la Reina Letizia o Kim Kardashian, pasando por las consideradas gurús de esta tendencia nacida en EE.UU., Jennifer López y Jared Leto.​

Los teetotalers o teetotals pisan fuerte en Estados Unidos. En ese país no paran de aparecer personas que manifiestan públicamente y con orgullo haberse sumado a esta tendencia. Es como una salida del armario, pero con los licores. El término elegido para referirse a estos abstemios de la era moderna fue acuñado a principios del siglo pasado por Joseph Livesey, de la Preston Temperance Society, una organización fundada en 1936 con un único propósito: acabar con el daño social causado por el monopolio del alcohol. La tendencia también ya se ve en Europa.

A esa lista de teetotals se han sumado también en los últimos tiempos otros personajes que han llegado a ese estadio por otros caminos. Son personas que han renunciado al alcohol después de haber pagado caras facturas por un consumo excesivo, como el cantante de Depeche Mode, Dave Gahan, Rob Lowe, Ben Afflek, Colin Farrell o Gerald Butler.

Los teetotals del siglo XXI no parecen buscar, sin embargo, otra cruzada global contra el alcohol. Su decisión es una opción personal y particular que aseguran tiene muchos beneficios para su salud física y mental. Y aquí no vale defender que un par de copas de vino puede ser incluso beneficioso o que una cerveza no hace daño a nadie. El que apuesta por ser abstemio lo hace con todas las consecuencias. Ni una gota de licor. El premio: un aspecto estupendo, adiós a las resacas, ningún mensaje de WhatsApp por el que lamentarse enviado a altas horas de la madrugada, no más lagunas de memoria y muchas mañanas, después de una noche de fiesta, aprovechadas al máximo.

Qué es el "teetotalism", la moda sana que no para de ganar a adeptos

Bebidas alcohólicas

En ese grupo de abstemios convencidos se cuentan personajes que van desde Donald Trump o George Bush, hasta la Reina Letizia o Kim Kardashian, pasando por las consideradas gurús de esta tendencia nacida en EE.UU., Jennifer López y Jared Leto. Las dos últimas hace ya años que defienden públicamente los beneficios que tiene en la salud y estética ser abstemio. Natalie Portman, Katy Perry, Tyra Banks, David Beckham o Gwyneth Paltrow son otros de los personajes conocidos a los que nunca se ve con una copa de licor en la mano. A esa lista de teetotals se han sumado también en los últimos tiempos otros personajes que han llegado a ese estadio por otros caminos. Son personas que han renunciado al alcohol después de haber pagado caras facturas por un consumo excesivo, como el cantante de Depeche Mode, Dave Gahan, Rob Lowe, Ben Afflek, Colin Farrell o Gerald Butler.

Qué es el "teetotalism", la moda sana que no para de ganar a adeptos

Kim Kardashian es abstemia y se unió a la tendencia “teetotalism”

Todos estos personajes abstemios por convicción coinciden, al hablar del tema, en lo difícil que resulta muchas veces –en una sociedad con tanto bebedor social– mantener esa opción. La mayoría de negocios o tratos siguen cerrándose en cenas y comidas, con copas en la mesa y son aún muchos los que no conciben encuentros entre amigos, reuniones de trabajo o citas familiares señaladas sin alcohol.

La mayoría de locales nocturnos despliegan además, se quejan los abstemios, muy poca imaginación para ofrecer copas sin licor con el mismo aspecto a las que sí lo incluyen. Sólo se salvarían las coctelerías, que poco a poco van introduciendo en sus cartas combinados pensados para el abstemio. Con la misma vistosidad, esmero en su preparación y calidad que los cócteles que llevan alcohol. Y eso no deja de ser un alivio para los teetotals, pues se ahorran muchas explicaciones cuando las personas que les rodean no detectan si ingieren o no alcohol.

Los locales que sirven cócteles han sido los primeros en advertir que hay negocio entre el público abstemio. Aunque al principio, cuando esta tendencia era menos conocida, muchos de esos clientes que pedían combinados sin alcohol no lo tuvieron tan fácil. Esas copas sin licor fueron bautizadas como “mócteles”, término que tiene su origen en la palabra inglesa mock (en español, burla). Los primeros camareros que empezaron a servir esos vistosos combinados sin alcohol fueron los que pusieron a estas copas el nombre de mocktail al interpretar que eso no era una copa como mandan los cánones. Se equivocaron.

Qué es el "teetotalism", la moda sana que no para de ganar a adeptos

El presidente de los EE.UU. es uno de los personajes que se subieron a la tendencia.

Estadios en el mundo del alcohol

1. Abstemios

Persona que no disfruta con la ingesta de alcohol o muestra desagrado a su gusto y efectos. O aquellas que deciden no probar ni una gota de licor, sin que haya razones médicas, culturales o religiosas, para prevenir sus daños y consecuencias.

2. Bebedores sociales

El alcohol forma parte de su proceso de socialización, pero no es esencial. No toleran la embriaguez y raras veces llegan a ese estadio. Suele ser en días contados, como una boda, en Fin de Año o en una celebración muy especial

3. Alcohólicos Sociales

Se intoxican con frecuencia, pero suelen controlar su conducta. Planifican sus salidas para tomar una copa. Suelen tolerar bien los efectos del alcohol. Un alcohólico social siempre encontrará un momento para tomar una copa. La bebida no suele interferir en su vida familiar y laboral mientras se controla bien la situación

4. Alcohólicos

Tiene una gran dependencia, hasta convertirse en adicción hacia el alcohol. Todas sus conductas están asociadas con la bebida. Su vida familiar y laboral se ve alterada por esa dependencia, que no se controla

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