En algún momento de nuestras vidas, todos deberemos (o deberíamos) visitar al cardiólogo, quien se encargará de revisar, fundamentalmente, nuestro corazón. Su campo de estudio es nutrido, con avances tecnológicos frecuentes y con mucha información disponible.

En consonancia con esto, nuestra curiosidad por aprender a cuidar de uno de los órganos más importantes del cuerpo va en aumento, y estamos ávidos de los datos que los especialistas puedan proporcionarnos.

“En Estados Unidos la enfermedad cardíaca ha disminuido desde alrededor de 1964, aunque notamos que ha comenzado a aumentar otra vez, posiblemente debido al aumento en el peso corporal y la diabetes”, evalúa el Dr. Paul Thompson, un experto en cardiología de renombre internacional Oriundo de Estados Unidos, actualmente es Jefe de Cardiología del Hospital de Hartford y profesor en la Universidad de Connecticut, pero también ha sido Presidente del Colegio Americano de Medicina Deportiva.

En la actualidad, la causa más común de eventos cardiovasculares es la insuficiencia cardíaca, de acuerdo al médico, dado que “la gente vive tantos años que sus corazones se vuelven más rígidos y no pueden obedecer a las funciones que les fueron asignadas”, cuenta. Por supuesto que “mucha gente aun tiene aterosclerosis coronaria, pero suelen sobrevivir y padecer una insuficiencia luego”, aclaró.

Consultado por los mejores consejos sobre qué cosas son beneficiosas y cuáles no, Thompson fue categórico: “evitá la obesidad, no fumes nunca y caminá, al menos, 150 minutos por semana”.

El experto es conocido, entre muchas otras cosas, por comunicar: tiene más de 450 artículos científicos publicados y cuenta con numerosas apariciones como comentador en TV. “Creo que es importante contar lo que hacemos para que las personas puedan cuidarse y desarrollar hábitos saludables”, afirmó.

Pero, ¿qué pasa con aquellos que no desean hacerlo? “En estos casos, trato de encontrar qué es lo que les importa –ya sea la familia, los amigos, el deporte o la apariencia–, para luego hacerles entender que si no se cuidan, su enfermedad o incluso su muerte no serán un beneficio para esos intereses”, advirtió.

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