Los accidentes cerebrovasculares menores y los “mini ACV” o ataques isquémicos transitorios (AIT) demandan atención urgente, tanto como los ACV mayores, pero una campaña de educación pública de Reino Unido tuvo poco éxito al intentar convencer de eso a la población.

“Aunque la campaña funcionó bien para cambiar conductas después de un ACV más grave, los pacientes no actuaban más rápido o ignoraban por completo los síntomas de ataques menores”, dijo el doctor Peter M. Rothwell, del Hospital John Radcliffe, Universidad de Oxford. “Fue como si los mensajes de la campaña sobre el ACV mayor les reafirmaran falsamente que probablemente no debían preocuparles los ACV menores que habían tenido”, agregó Rothwell, autor principal del estudio sobre el impacto de la campaña.

“Si una persona sufre un ataque menor ‘de advertencia’, el riesgo de tener un ACV en la próxima semana es del 10 por ciento sin tratamiento“, precisó. “Pero ese riesgo cae un 80 por ciento con el uso urgente de tratamientos simples”, agregó. Ante la aparición súbita y pasajera de síntomas neurológicos por primera vez, aconsejó: “No se demore… Consulte”.

Su equipo analizó el impacto de la campaña pública FAST, sigla en inglés por Cara, Brazos, Habla y Tiempo, pero palabra que, a la vez, significa “rápido”. La campaña advertía: “Ante un ACV, actúe FAST. Cara: ¿está caída de un lado? Brazos: ¿los puede levantar? Habla: ¿es confusa? Tiempo: ante cualquiera de estos signos, es momento de llamar a la ambulancia”.

La debilidad facial, los síntomas en los brazos y la alteración del habla no eran síntomas tan comunes en las personas que habían tenido un AIT como en los que habían tenido un ACV. El 68 por ciento de las personas con un ACV mayor recibía atención dentro de las tres horas antes de la campaña, comparado con el 81 por ciento después de la campaña, según publica el equipo en JAMA Neurology.

En cambio, sólo el 40 por ciento de los pacientes con un AIT y un ACV menor recibieron atención dentro de las tres horas antes y después de la campaña.

Menos pacientes atribuyeron correctamente los síntomas a un AIT o un ACV menor después de la campaña FAST (28 versus 37 por ciento) y el 5 por ciento ni siquiera informó sus síntomas hasta la siguiente consulta médica programada.

Deja un comentario