El veganismo es un estilo de vida basado en el respeto hacia los animales que ganó popularidad con el correr de los años. Se basa en consumir productos que no sean de origen animal ni tampoco sus derivados. En algunos casos, no se limita únicamente a la alimentación sino también a la indumentaria y los cosméticos.

Existen aquellos veganos que llevan su decisión hasta las últimas consecuencias y también eligen a sus amantes respecto a si siguen o no un estilo de vida igual al suyo. El término que se usa para denominar a esas personas es “vegasexuales”, acuñado hace más de una década por Annie Potts, coordinadora de un estudio sobre la cuestión realizado en la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda).

Las dos razones principales por las que toman esta determinación es que, por un lado, no comparten sus creencias lo que puede conllevar dificultades en la rutina diaria, como salir a comer o cocinar en casa. Por el otro, creen que tener relaciones con personas que consumen carne los contamina con las partículas y proteínas de origen animal, sobre todo a través de las secreciones.

Resultado de imagen para vegasexuales

En el estudio liderado por Potts los participantes vegasexuales (tanto veganos como vegetarianos) informaron que sentían un olor diferente en la gente omnívora, factor que les hace distanciarse de ese tipo de personas.Se suele comparar esta actitud con la de el no fumador que no le gusta estar en una relación con alguien que sí lo es porque se parece a “besar a un cenicero” y se siente molesto por el olor del humo.

Una de las participantes del estudio dijo que podría ver atractiva a una persona que consumía carne pero que no querría tener contacto físico con ella. “No quisiera intimar con alguien cuyo cuerpo está literalmente compuesto por los cuerpos de otros que han muerto por su sustento”, indicó.

“Incluso cuando encuentro a alguien realmente atractivo, no quiero acercarme físicamente si su cuerpo deriva del consumo de carne. Para mí esto constituye mi ética sexual personal”, afirmó una encuestada de 41 años para el trabajo de Potts.”No se me ocurre besar los labios que permiten que pasen las piezas de animales muertos entre ellos”, manifestó otra de 49 años.

Resultado de imagen para vegasexuales

Una investigación checa evaluó el efecto del consumo de carne roja en el olor corporal. Según los resultados, aquellos con una dieta sin carne calificados como “significativamente más atractivos, más agradables y menos intensos“.

“El olor corporal axilar es individualmente específico y potencialmente una rica fuente de información sobre su productor. La individualidad del olor se debe en parte a la individualidad genética, pero la influencia de factores ecológicos como los hábitos alimenticios es otra fuente principal de variabilidad del olor”, informaron. “El consumo de carne roja tiene un impacto negativo en la hedonicidad percibida del olor corporal”, concluyeron los investigadores.

No obstante, Ignacio San Segundo, bioquímico clínico sostuvo en diálogo con medios europeos que cuando los alimentos llegan al estómago se transforman. “Puede ser que la saliva contenga partículas animales, pero el resto de fluidos, como el sudor u otras secreciones, son desechos de elementos ya procesados y reconvertidos en los que esas proteínas han desaparecido”, argumentó.

Deja un comentario